miércoles, agosto 31, 2005

La chapuza constitucional iraquí | Autor/a: R. Senserrich

Como me gusta ir a contracorriente, diré que lo de los derechos de las mujeres, el Islam como fuente del derecho y todos esos horrores en que se han centrado los periódicos son un mal menor. Sí, es espantoso, es malo, y el nuevo régimen será mucho más severo en estas cosas que el viejo (Saddam te mataba por otras cosas, no por el Corán, de todos modos, así que vamos...) pero no es grave para el futuro del país.

Lo que se cargará la nueva constitución, tanto si llega a ser aprobada como si no muere en el referéndum (por cierto, si se estrella en ese, no hay plan B) es el muy poco citado artículo 110, acerca del petróleo.

Si hay algo que hace de Irak un lugar espantoso para establecer una democracia no es la diversidad étnica, como se dice a menudo, si no la mayor fuente de riqueza del país, su subsuelo. Varias étnias pueden vivir en una democracia sin demasiados problemas, a poco que se hagan las cosas bien; desde Suiza a la India, hay un montón de casos. Países petrolíferos puros en democracia, Noruega, y porque no lo necesitaban al ser ya bastante ricos antes.

El problema del petroleo es, sencillamente, que no se puede mover de sitio. Quien lo controla no se lo puede llevar lejos metido en un barco o con una transferencia a Suiza, así que se pasará la vida muerto de miedo que se lo quiten. Tan muerto de miedo, de hecho, que estará más que dispuesto a oprimir al resto del país con tal de seguir chupando del bote, como hacían los suníes bajo Saddam Hussein.

En democracia, la cosa se complica porque quien controla el petroleo se decide por mayoría. Si la mayoría es la que vive en las zonas con más pozos y vota que el petroleo es suyo y al resto de país que le den, las minorías como poco pillarán un cabreo de impresión, y con nada se liarán a tiros. Los suníes y kurdos están, evidentemente, aterrados con la idea que los chiíes voten que la riqueza del país es suya y los envíen a tomar morcilla, así que la constitución debería incluir un compromiso sólido y difícil de reformar para garantizar un reparto del petroleo que satisfaga a las minorías... Cosa que no tiene, ni de broma.

El artículo 110 dice que el petroleo es de todos, lo explota el gobierno federal, y que lo debe distribuir de manera equitativa, siempre después de un periodo en que las regiones oprimidas por el régimen anterior (una constitución que cita agravios pasados es fantástica para reconciliar el país, vamos) son compensadas. Muy bonito, en principio... con el pequeño problema que el reparto no se regula aquí, sino por ley, es decir mayoría simple. Mayoría que tienen los chiíes. Que votarán, por descontado, o bien quedarse con el pastel, o bien que el periodo de compensaciones dura hasta que Alá baje y baile una jota, y a quien no le guste, morcilla.

En otras palabras, una receta estupenda para que suníes y kurdos cojan un rebote y quieran establecer el reparto por las bravas. O que los Chiíes se harten y declaren ley marcial y una dictadura para su propia protección. En resumen, para que el país siga su largo, glorioso y deliberado camino hacia ese lugar llamado "carajo".

Nada como dejar aprobar la constitución por mayoría no cualificada, oiga. En fin, chapuzas.


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Estados Unidos y el "Diseño Inteligente" | Autor/a: R. Senserrich

Una de las polémicas más insistentes, absurdas y aparentemente estúpidas es la insistencia de algunos grupos de la derecha religiosa de que se enseñe el "diseño inteligente" como teoría científica en las escuelas americanas. Lo del diseño inteligente es, para ponerlo en términos suaves, una patraña pseudocientífica para esconder el creacionismo, y lo que esta gente está pidiendo es que se enseñe en clases de ciencias la teoría de la evolución y esta basura acientífica al mismo nivel.

Bien, yo estaba convencido que esta locura sólo la querían los cuatro iluminados con Biblia, pero una encuesta reciente muestra que una mayoría significativa de los americanos quieren explicar una fábula religiosa en clase de ciencias naturales. Deprimente. La campaña en este sentido ha sido extraordinaria, y los medios de comunicación de aquí, que nunca se atreven a llamar la basura por su nombre, han colaborado sin quererlo algo serio. Ya se sabe, alguien dice una parida, traen experto a favor, experto en contra, ustedes deciden. No importa que la estupidez sea evidente.

Y no, antes que alguien entre por aquí diciendo que la teoría de Darwin no está demostrada, que por favor se ilustre. Primero, porque lo de Darwin no tiene casi nada que ver con la teoría científica moderna, y segundo porque por su misma naturaleza no hay ninguna teoría científica que explique la realidad a la perfección. La teoría de la relatividad no explica la física cuántica, y viceversa, por ejemplo. Si no se sabe que es Ciencia y que no lo es (y lo del diseño inteligente no lo es; no es una teoría falsable), por favor, no opinad. Estamos hablando de poner fábulas en clase de ciencias, no de si es legítimo creer en Dios.

Y ojo, hablo como católico. Y si el Papa, conocido comunista, dice que la teoría de la evolución no contradice la Biblia, no seré yo para irme para otro lado.


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LA GUERRA DEL AGUA | Autor/a: Enric. El Socialdemócrata.

La guerra del agua está enfrentando a los partidos políticos y a la sociedad "civil" en una batalla por la supervivencia en medio de un proceso acelerado de desertificación. En la Comunidad Valenciana llevamos arrastrados años de guerras y batallas a cuenta de símbolos, cultura y lengua, por lo que esta guerra no nos pilla desentrenados. En todo caso, como las guerras no las gana nadie y las pierden todos, se constata que tras ocho años de gobiernos del PP ni una gota del agua prometida ha vertido en el erial en que se ha convertido mi tierra, y ahora, con el gobierno de "los míos", el PSOE, tampoco parece que vaya a caernos del cielo el maná prometido. Al final, el SAMUR vendrá a intentar el imposible de resucitar a un muerto. Durante las últimas décadas del siglo pasado, a partir de la entrada en vigor de la Constitución de 1978 y del modelo de Estado Autonómico, la ciudadanía valenciana experimentó lo que más tarde se ha dado en llamar "la batalla de Valencia", por los símbolos, la cultura y la lengua. No voy a entrar en hablar de quién ganó y de quién perdió, porque mucho me temo que perdímos todos y nadie ganó nada, salvo algunos engordar su autoestima y su cuenta corriente, pero sí diré que, en todo caso, nosotros, la izquierda, no ganamos nada. Ahora, un siglo más tarde, estamos envueltos en otro batalla, en lo que se llama "la guerra del agua". La guerra del agua no es más que la lucha por la supervivencia en pleno proceso de desertización, encabezada por un lado por los agricultores y, por el otro, los empresarios de la construcción y el turismo.

La izquierda democrática, que siempre ha sido menos dogmática que la derecha neo-liberal y la izquierda radical(con los apellidos que cada uno quiera añadir), se ha definido por su querencia al pacto, al consenso, a las soluciones intermedias, a la tercera vía. En este caso, en la batalla por el agua, no podíamos ser menos, y ya están preparando nuestros dirigentes políticos el terreno para pactar con la derecha depredadora y los ecologistas conservacionistas. Nada hay imposible en el terreno del pacto, salvo hablar de vencedores y vencidos, más que nada porque a la izquierda no nos conviene destapar ese "tarro de las esencias", no descubramos cosas que no nos gusten.

Y, en medio de todo este entramado político, la realidad es que nuestra Comunidad Autónoma (el País Valencià) prosigue su proceso de desertificación, sin agua que llevarse a la boca, porque en definitiva, mientras unos pactan y otros depredan, aquí seguimos sin agua. El problema es serio y precisa soluciones urgentes, nada de planes a largo plazo, a años vista, sino que es "cosa de ya", de ahora, de antes de ayer. Tras ocho años de gobiernos del PP, tras ocho años de demagogia barata y PHN's imposibles, ni una gota del agua prometida ha visto el erial de mi tierra, y ahora, con el Gobierno en manos de los míos, el PSOE, tampoco parece que veamos la salida al tunel. A ver si al final lo que van a tratar es el imposible de resucitar a un muerto.


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martes, agosto 30, 2005

Traspasando datos al nuevo portal (2) | Autor/a: Jessica

LANZAMIENTO INELUDIBLE DEL PORTAL www.RED PROGRESISTA.net SÁBADO 3 DE SEPTIEMBRE

Bueno, gente: llevo tres cuartos de hora intentando traspasar los datos al nuevo portal cuando la previsión eran 10 minutos. El resultado ha sido una auténtica pifia. El puñetero blogger no le da gana de publicar: se aburre girando la rueda, y no pasa del 0%, es decir, NADA. ¿Solución? Volveré a probar mañana. Por lo que he leído en los foros arece ser que no somos los únicos a los que les ocurre. Si mañana tampoco hay manera, no quedará más remedio que traspasar los posts antiguos a manija, y es un curro, así que paciencia.

Con el histórico o sin él, el nuevo portal estará operativo a partir del sábado (con suerte, igual desde la noche del viernes). Lo máximo que puede pasar es que los posts antiguos no aparezcan, pero sí los más recientes y los nuevos. Para subsanar éste contratiempo, colgaremos un enlace al blog antiguo para que todo el contenido pueda ser consultado. Y los iremos traspasando poquito a poco. Si el blogger sigue haciendo la puñeta, me tocará pasarme todo el puñetero fin de semana copy-pasteando los casi 200 posts que tiene ya RP, y enlazando sus comentarios respectivos, pero si se ha de hacer, se hace.

LANZAMIENTO INELUDIBLE DEL PORTAL www.RED PROGRESISTA.net SÁBADO 3 DE SEPTIEMBRE

Y ahora me voy a la cama, que es tarde.


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Traspasando datos al nuevo portal | Autor/a: Jessica

Estoy traspasando los posts al nuevo portal. Disculpen las molestias. El parón no durará más allá de unos 10 minutos.

¡Gracias por la paciencia!
Jéssica.


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Aviso de parada | Autor/a: Jessica

Aviso de parada: Red Progresista está en pleno proceso de reconversión en portal. Para migrar los contenidos de éste blog al nuevo portal no queda más remedio que hacer una parada en el blog. La parada durará unos minutos, y la llevaremos a cabo, si todo va bien, mañana martes día 30 de agosto a las 11 de la noche. Si ven que intentan entrar y no les acaba de funcionar, por favor, vuelvan a intentarlo pasados unos minutos.

El portal que estamos ultimando viene completito: tendremos secciones de análisis de noticias, sección de artículos de teoría sociopolítica y económica, incorporamos un Planet con los artículos que se publiquen en los blogs asociados, varios foros temáticos completamente libres (no es necesario registrarse para participar) y algunas otras novedades que irán viendo en breve si nos visitan a a menudo.

A los que les gustaría que fracasáramos se lo vamos a poner cada vez más difícil: Red Progresista ha llegado para quedarse definitivamente y crecer. Seguimos abiertos a la entrada de nuevos colaboradores, porque ésto no se acaba aquí.

Si te apetece formar parte del proyecto, sea como autor con firma en RP, sea como bitácora asociada o como blog sindicado en el Planet, mándame un mail a muchoquedecir@gmail.com y te pongo al día.

Y a todos los demás, participantes comentaristas, saben que tienen la puerta abierta para darnos la razón o llevarnos la contraria, para discutir y para alcanzar acuerdos, siempre desde el respeto mútuo.


Y aprovecho la ocasión para recordarles que actualicen sus favoritos: Red Progresista tiene dominio propio desde hace un par de semanas. Nos podrán encontrar en http://www.redprogresista.net/. De ésta forma, cuando la reconversión en portal esté finalizada (calculamos que para el fin de semana que viene, quizá incluso antes) nos podrán localizar, en la misma dirección de siempre, pero con una nueva cara.

Muchas gracias a todos por hacer ésto posible:
Jéssica.



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De huracanes y la mano del hombre | Autor/a: R. Senserrich

Aunque parezca mentira, no hablaré del cambio climático, como seguro que alguno se debe estar temiendo. Es posible que hay influido en el desastre que ha creado el huracán Katrina en el sur de los Estados Unidos (la mayor temperatura del agua provocando un incremento de la fuerza de la tormenta) pero no hay evidencia sólida para ello; los huracanes son un fenómeno muy complejo.

Sí que me referiré a otros elementos donde la mano del hombre no sólo es clara si no que además es deliberada, y que han acabado por empeorar las cosas en Nueva Orleans (que va camino de ser la Atlántida unos meses) y alrededores de mala manera. También hablaré de algo que se conoce poco, geografía económica, y por qué diablos hay gente viviendo allí abajo.

Como señala el excelente artículo del New York Times de hoy, Nueva Orleans es un ejemplo claro de las tremendas incomodidades y penurias que el hombre está dispuesto a soportar con tal de hacer dinero. La ciudad estaba cuando se fundó en un jodido agujero, en la desembocadura de un río, rodeada de insalubres marismas y expuesta a horribles huracanes e inundaciones. Claro, también era un puerto de entrada excelente al continente... y allí creció la ciudad.

El problema, que se conoce desde hace mucho tiempo, es que la misma existencia de la tierra donde se asienta Nueva Orleans depende de los sedimentos que el río Missisipi trae durante las inundaciones... y también su protección contra los huracanes. En otras palabras, o se ahogan periódicamente cuando el río se sale de madre, o se exponen al mar embravecido. Conscientemente, a base de diques, barrreras y una destrucción consciente del delta y sus marismas (por el control de las inundaciones y la urbanización) Nueva Orleans ha quedado por debajo del nivel del mar, sin pantanos que la protejan, y dependiendo de frágiles diques para su supervivencia. La mano del hombre la construyó, el hombre trata de defenderla, y la naturaleza reclama lo que era suyo de nuevo.

La pregunta evidente es, claro está, qué narices hace gente viviendo en ese agujero. La respuesta es sútil, y se deriva de lo dicho arriba: dinero. Una vez la ciudad se establece allí y no en otro sitio, las infraestructuras y oportunidades de negocio se concentran en ella. Las ciudades existen por su capacidad para disminuir costes, y el hecho que Nueva Orleans estuviera en el mejor sitio para hacer negocios en el siglo XVIII hace que se tienda a continuar viviendo allí, incluso cuando los beneficios de su situación se han visto superados por su precaria supervivencia. Sencillamente, es donde está la gente concentrada, donde hay el nudo de carreteras, el puerto y los hoteles; el riesgo aumenta, pero los costes son más bajos que en zonas vacias menos expuestas. Y cuando aparece petroleo, la situación central de Nueva Orleans asegura su permanencia.

Ahora, tras el huracán, queda saber qué sera de esa zona, de las más pobres de Estados Unidos. Aunque parezca mentira, ya hay tal cantidad de dinero invertido en el tejido de la ciudad y sus infraestructuras, que es muy probable que no haya más remedio que hacerla en el mismo sitio para que salga a cuenta, es decir, reconstruirla. Esta vez, por eso, los pantanos, islas y delta del río quizás sean de nuevo tenidos en cuenta.


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El alma del embrión | Autor/a: gulliver

Jéssica me ha liado para que escriba un post sobre el aborto, en el que también podría incluir por el mismo precio otros temas de bioética como la investigación con células madre. Pero le voy a dar largas y hacerle esperar un tiempo mientras me documento y reflexiono, que buena falta me hace. Mientras perpetraré posts sobre otros temas colaterales, que surjan por el camino. Este texto es una reflexión sobre los retos que algunos descubrimientos científicos recientes plantean sobre el concepto religioso del alma. Mi perpetración no es por ateísmo militante y proselitista, sino por puras ganas de hacer travesuras mentales.

El fondo de todo debate religioso sobre el aborto, tan de actualidad en EEUU, es la idea-fuerza de que el alma se introduce en el óvulo fecundado (zigoto) en el momento mismo de la fecundación, y que desde ese momento ya es un ser humano, y por tanto inviolable. Me limitaré a la visión cristiana, para no dispersarme demasiado. El alma viviría en el cuerpo hasta el momento de la muerte (y tal vez más allá de acuerdo con la creencia en la resurrección de la carne), pero en cualquier caso sobreviviría a la muerte y seguiría viviendo eternamente. Durante la vida humana, el alma sería responsable de la elección entre el bien y el mal, porque al fin y al cabo más adelante se le juzgará por esas acciones y recibirá por ello premios o castigos en la vida eterna.

La primera pregunta curiosa es dónde vive el alma, ¿en el cerebro, en el resto del cuerpo, o en el cuerpo en conjunto? La pregunta no es estúpida porque un cirujano del futuro (cuando avance más la cirugía) podría coger a dos personas y hacerles un doble transplante intercambiándoles el cerebro. ¿Dónde se quedaría el alma, en los cuerpos o en los cerebros? ¿Se transplantaría también el alma? La respuesta coherente supongo que sería en el cerebro, que es donde están nuestros recuerdos y nuestra experiencia. Sería extraño que un alma se encontrase de repente con unos recuerdos diferentes. El filósofo Dan Dennett señaló acertadamente que el transplante de cerebro es el único en el que es mejor ser donante que receptor.

Ya tenemos la tecnología para clonar seres humanos. Podríamos pensar que Dios es su infinita bondad no permitirá que las personas clonadas sean desalmadas, así que en algún momento de la manipulación de la clonación insuflará el alma. En cierto sentido Dios sería un colaborador de la clonación. Los científicos se encargarían de fabricar la materia, y Dios del espíritu. Un perfecto trabajo de colaboración.

Ojo, que no estoy defendiendo la clonación. Sólo estoy haciendo experimentos mentales para poner a prueba las teorías del alma. De hecho, conforme avance el texto, las ideas que se me ocurran cada vez serán peores.

Si antes nos preguntábamos en qué parte del cuerpo está el alma, la misma pregunta es relevante en el zigoto (óvulo fecundado) o en el embrión. Al igual que en el transplante de cerebros, podemos coger dos zigotos y traspasar el núcleo de uno a otro mutuamente. El núcleo es la parte más importante del zigoto, donde está prácticamente todo el material genético. El material genético, es decir los genes, son una molécula larguísima de ADN (la doble hélice) donde está escrita la receta para construir el ser humano en el que se convertiría el zigoto. Hay otra parte de material genético que está fuera del núcleo, en unos corpúsculos llamados mitocondrias, que son algo así como los generadores de energía de la célula. El caso es que al hacer el transplante nos podemos hacer la misma pregunta, ¿dónde se ha quedado el alma de cada zigoto? ¿En la célula o en el ADN que hemos movido?

Tal vez sea en el ADN. Al fin y al cabo en uno de estas discusiones del este blog, un participante me decía que el zigoto es un ser humano porque tiene el código genético de un ser humano.

Si es así, todavía podemos liar más el asunto. Aunque el alma sea indivisible, el ADN no lo es, así que podemos mezclarlo a placer. Aún no tenemos la tecnología para hacerlo, pero bien podemos hacer el experimento mental. Podemos imaginar que tenemos varios zigotos, supuestamente cada uno con su alma, y extraemos el ADN de cada uno. ¿Sigue el alma en el zigoto sin ADN, o en el material genético que hemos separado? Atentos, que esto es como el trile, yo muevo la bolita de un vaso a otro y vosotros tenéis que adivinar donde está el alma. Bien, ahora podemos coger el ADN de los diferentes zigotos, trocearlo, barajarlo, y volverlo a juntar mezclando a placer los genes que provenían de un zigoto, con los de otro, y hacer ingeniería genética obteniendo recetas de seres humanos con las características que más nos gusten. Posteriormente cogemos este ADN sintético y lo podemos introducir en los zigotos sin material genético, o en células madre extraídas de un embrión. En cualquier caso, después del proceso, podemos implantar la célula resultante en el útero de una mujer y obtener un ser humano viable. El caso es que si teníamos un alma en cada zigoto, después de quitarles el ADN, mezclarlo (o sintetizarlo) y volverlo a poner seguramente hemos perdido la noción de qué ha pasado con las almas que Dios había insuflado al principio de todo.

Me parece que a estas alturas lo he liado ya demasiado y entre la verborrea científica y los experimentos mentales teológicos, alguno se ha perdido ya, o se ha ido a tomar cervezas que es mentalmente más sano. Así que voy a dejarlo aquí para ir concluyendo.

Desde que Galileo le puso en aprietos a la iglesia católica (o más bien al revés) religión y ciencia siguen interaccionando. El hombre de Ciencia tiene que dejarse guiar por la Ética (o por la Religión si es religioso) para ser responsable de las consecuencias de sus inventos. El hombre religioso también tiene que estar atento a los avances de la Ciencia para reflexionar en qué medida esos descubrimientos interaccionan con su fe, como le pasaba a Dimitri Karamazov, personaje de Los Hermanos Karamazov que publicó Dostoievski en 1880, 9 años antes de que Ramón y Cajal argumentase que el sistema nervioso está constituido por neuronas independientes:

Imagínate: dentro, en los nervios, en la cabeza, es decir, estos nervios están en el cerebro (¡malditos sean!) hay una especie de pequeñas colas, las colas de estos nervios, y en cuanto empiezan a agitarse…es decir, comprendes, miro algo con mis ojos y luego empiezan a agitarse, esas colitas… y cuando se agitan, aparece una imagen…no aparece de inmediato, sino que pasa un instante, un segundo…y luego aparece algo como un momento; es decir, no un momento ¡al infierno con el momento!, sino una imagen; es decir, un objeto, una acción, ¡maldita sea! Por esto veo y después pienso, por estas colitas, y no porque tenga alma, y que soy una especie de imagen y de retraso. ¡Nada de esto tiene sentido! Ayer me explicó todo esto Rakitin, hermano, y sencillamente me dejó boquiabierto. Esta ciencia, Alyosha, es magnífica. Está surgiendo un hombre nuevo: eso es lo que yo interpreto… Y sin embargo, siento perder a Dios.



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El Problema Vasco. | Autor/a: judas

Tratar este tema siempre es una tarea peliaguda.

Es difícil intentar tener una visión de conjunto sin dejar que los prejuicios y la rabia te nublen.

Sin embargo, a pesar de la dificultad, es algo que es necesario hacer. Porque aunque el terrorismo es algo que juega un papel muy importante en este asunto, no es recomendable supeditarlo todo al juego de los asesinos. Ni todo, ni nada.

Existe un problema en Euskadi. Eso es un hecho, nadie lo niega. El problema es que existen también diferentes visiones acerca de cuál es el problema.

Unos, generalmente la derecha española, cree que el único problema de Euskadi es ETA. No les falta razón: ETA es un problema muy importante en Euskadi. Pero no hace falta ser tan simplista.

Otros, como yo, pensamos que Euskadi tiene un problema, que es ETA. Pero también pensamos que más allá de ETA, más allá de sus asesinatos y de toda su mierda (por qué no decirlo) existe algo más profundo, algo más arraigado en el pueblo, algo más "racial" si se me permite la expresión. Existe un "Problema Vasco".

No me pararé a reflexionar sobre los inicios de la banda de criminales que firma como Euskadi Ta Askatasuna y de su supuesta intención de ser un movimiento de liberación nacional (no hace falta recordar las palabras del insigne ex-Primer Ministro de la Repúblida -soñar es gratis- de España hace no tanto tiempo). Sólo apuntaré que tan cobardes y condenables me parecen los atentados etarras en sus comienzos cuando sus objetivos eran mayoritariamente militares y afectos al régimen como los actuales e indiscriminados.

El problema es que ETA ha mantenido su discurso cuando su enemigo era una dictadura, cuando es una democracia monárquica y me temo que seguiría con el mismo si viviéramos en una república federal. Es el fruto de vivir alejado de la realidad tantas décadas, que uno acaba creyendo que su Verdad es única, universal y eterna. Sobre todo eterna.

ETA no es ese colectivo amoroso de su tierra que está dispuesto a darlo todo, incluso la vida de los demás, para conseguir que sea suyo, sólo suyo, su tesoro. Esa visión romántica del terrorismo fanático por la tierra es la que más alas le da. Ocurre en Israel, donde por supuesto amor a la tierra unos colonos judíos usan a sus hijos como escudo humano para evitar ser deahuciados, mientras unos palestinos enseñan a sus hijos a colocarse un explosivo para asesinar de forma sanguinaria a los malvados hebreos que ocupan sus tierras.
No, ETA no es eso. ETA no lucha ni por la liberación de Euskadi ni por el amor a su tierra ni nada por el estilo. ETA mata porque no sabe hacer otra cosa (todos hemos oído a Otegi en TV y sabemos que le sacas de sus cuatro frases hechas y no sabe decir nada más, y eso que es parte según parece del aparato político etarra, cuánto menos sabrán expresarse los que se dediquen sólo a matar. Aunque claro, con esta Ley de Partidos que tenemos, que ilegalizamos a uno por ser parte de ETA pero no encarcelamos a sus componentes como miembros de ETA por falta de pruebas... lo único seguro es que Otegi es de su padre y de su madre; el resto, a imaginación popular). ETA mata porque es tan inhumana que no sabe hablar. ETA mata porque lo que entiende por comunicación es colgar sus panfletos por las calles, así, sin derecho a réplica. ETA mata porque lo que entiende por diálogo es una aceptación sin peros de sus imposiciones aunque la mayoría vasca no esté de acuerdo.
ETA mata porque es su negocio. Un negocio que seguramente se relaciona con el tráfico de drogas, de armas y quién sabe qué más.
Y ETA mata porque es fácil. Muy fácil

Es algo muy sencillo criminalizar entonces a todo aquel que comparta los ideales que ETA dice defender. Es tan sencillo que es hasta falaz.

No saldrá de mi puño y letra una defensa del nacionalismo. No lo entiendo, no lo comparto. Pero soy capaz de respetarlo.
En este mundo donde yo y personas similares creemos que lo ideal es unir, comunicar, dotar a todos de las mismas oportunidades y a partir de ahi que cada cual demuestre lo que vale no llego a entender la manía de algunos de autoerigirse como verdaderos habitantes de una tierra y tener la autoridad moral de llamar a otros, despectivamente, "extranjeros".

El nacionalismo galopante, fundamentalista, es aquel que es exclusivo. Aquel que presupone que el bien de tu patria (o lo que él entiendes por su bien o por su patria) es más importante que la gente que vive en ella o que la patria de otros. Yo soy mejor que tú porque soy vasco en todo mi árbol genealógico, tengo Rh- y me llamo Aitor.
Del mismo modo, yo soy mejor que tú porque soy español de sangre vieja, no tengo mezcla ni con moros ni con gitanos y me llamo Santiago (y cierra España, que aunque me llame liberal eso de que los chinos vendan ropa en España no lo llevo bien).

Pero existe en Euskadi un problema que va más allá de ETA y del nacionalismo galopante y fundamentalista, tanto vasco como españolista: en Euskadi hay dos bandos. Se quiera ver o no, hay dos bandos. Y hay dos bandos que deberían ser capaces de sentarse, decidir juntos su futuro y vivir el paz y tolerancia.

Por un lado, están los nacionalistas, sean más moderados, más galopantes... da igual, porque de lo que hablo ahora es de sus fines, no de sus medios. Quieren una Euskadi unida, independiente. Quieren una Euskadi fuera de España. Pero además quieren una Euskadi que contenga a Nafarroa (Navarra) y a otras provincias francesas.
Este grupo, aunque pareciera lo contrario, es más heterogéneo que el otro. Aquí entran los que son capaces de disparar en la nuca a alguien sólo por ser concejal de determinado partido, pero también aquellos que condenan el terrorismo pero proponen un marco legal para llevar a cabo la secesión.
Como estamos tratando fines, y no medios, puedo reconocerles la legitimidad de su intención. A fin de cuentas, si lo que buscamos es la mayor libertad posible para la humanidad... eso debería incluir dejar que las comunidades se autorijan como les plazca a sus habitantes, y no supeditar eso a un convenio arbitrario como es la existencia de un país que engloba a un territorio. Yo soy de la opinión de que no es justo obligar a una región de un país cualquiera a ser parte de ese país en contra de la opinión mayoritaria de sus habitantes. Claro, que yo también soy partidario de revisiones constitucionales cada, como mucho, 25 años.
Estos tiene voz y voto en Euskadi. Si paseas por Donostia o Bilbo verás que dominan los carteles: autodeterminacíon, independencia... son las consignas que se leen. Y hay más: carteles en los que anuncian a los extranjeros que están en Euskadi, y no en España ni Francia. En los pueblos rurales de interior la cosa es similar: llamadas a manifestaciones, carteles de apoyo al colectivo de presos vascos etarras (en otra ocasión os contaré por qué estoy de acuerdo con el acercamiento, pero este post me está quedando un poco largo), incluso pancartas de ETA.

Por ejemplo, esta semana pasada he estado de vacaciones en Guipuzkoa, en un pueblecito rural. Nada más llegar, en la plaza del pueblo, en la iglesia, una bandera de ETA ondeando al viento. Según nos explicaron después, es que en fiestas el mundo rural vasco es todo él muy afin a la banda criminal.
Mantiene todavía en ese medio el halo de romanticismo que pretende acompañar a sus asesinatos. Son más fáciles de convencer y engañar aquellos que viven alejados y en el auténtico modo de vida vasco que los que se informan y son más cosmopolitas.

Pero por otro lado tenemos a los que no son nacionalistas vascos, sino que se sienten bien con el marco jurídico que tienen y que están cómodos siendo españoles. Nada que reprochar, por supuesto.
El principal problema de esta gente es que, aunque tengan voto, no tienen voz.
En este mundo, los que propugnan cambios siempre son los que más alzan la voz. A nadie se le ocurre hacer una manifestación para pedir la continuación de la monarquía, mientras que por ejemplo concentraciones pro-república sí se producen con mayor asiduidad (y escasa repercusión, todo sea dicho). Y este grupo sostiene la continuidad de la situación.
Y no sólo el hecho de mantener la postura continuista es lo que les priva de la voz. Es que en Euskadi hay una atmósfera nacionalista en todo su ambiente. En todas las expresiones culturales, de la vida pública, en todos los lugares abiertos... todo está impregnado de nacionalismo, de tierra, de vasco, de ikurriña, de euskera... que aunque es algo totalmente lícito asfixia a los que no forman parte de ella, o no lo hacen de un modo tan exagerado.
Sólo me dió la impresión de escapa de esa nube nacionalista al llegar a Vitoria-Gasteiz. Esta capital, mucho más "castellanizada" que las otras dos de Euskadi, tiene la suerte de no tener sus muros plagados de letreros apoyando a bandas criminales ni a sus encarcelados. O al menos yo no lo he visto. Y tiene la suerte además de brindar a sus cuidadanos la posibilidad de no estar de acuerdo. Fue en Gasteiz donde ví el cartel que más me impactó por la valentía que demostraba. Era muy sencillo. Simple y llanamente anunciaba que en el interior del inmueble, una sede de un partido político, se recogían firmas para pedir que Álava no formara parte de la Euskadi que proponía el Plan Ibarretxe.

Existe, por tanto y a mi juicio, un problema, y un problema que debe ser solucionado.
Llámese referendum, llámese consulta popular, llámese ejemplo de Quebec... Llámese como se quiera, pero en una sociedad en la que la mitad quieren seguir como están y la otra mitad quiere ser independiente... hace falta sentarse y hablar mucho, mucho.

Y respecto al otro, al terrorismo cínico y mentiroso que sólo busca echar por tierra el trabajo de otros que sí aman a su país y quieren verlo libre pero sin manchas de sangre, también le veo una solución, que no pasa en este caso ni por negociación ni por habladurías.
A ETA se la vencerá cuando los que la apoyan se den cuenta de que matar no sirve. Nada ayuda una entrega de armas sin ese convencimiento por parte de sus bases.
A ETA se la vencerá cuando se den cuenta de que sus actuaciones han sido un lamentable y atroz error, cuando nadie sea capaz de sostener que un pedazo de tierra vale más que una vida humana que discrepa.
A ETA se la vencerá cuando los que mantienen de forma democrática sus mismos y legítimos fines salgan a la calle y digan con voz alta y clara: "Sí, quiero una Euskadi libre e independiente, pero no a costa de una sola gota de sangre más".
Son ellos los que tienen que mover ficha. Porque mientras no lo hagan, siempre habrá mentes malpensadas que arguyan que mientras unos menean el árbol otros recogen sus frutos. Y esos pensamientos nunca son positivos.

Pero no todo es negro en Euskadi. Nacionalista o no, la alegría que se respira en sus calles es abrumadora.
La amabilidad del vasco es una leyenda real. En mi semana en tierras norteñas todo el mundo ha sido especialmente agradable, desde la policía hasta el encargado del alojamiento que usamos, pasando por dependientes, camareros... includos gente de la calle. Un espontáneo, por ejemplo, nos enseñó a jugar a pelota vasca.
Y su cultura. Y sus leyendas. Y su mitología, tan rica o más que esa hebrea que nos dicen que es divinamente verdadera.
Sus deportes, sus bailes. Su gastronomía (cómo estaba el Gotxua... exquisito!)...
Sus paisajes, sus monumentos, sus miles de iglesias románicas salpicando los montes y aglutinando pueblos de no más de veinte casas.
Sus playas, sus museos, sus catedrales, sus paseos, sus senderos, sus bares de pintxos...

Euskadi es, por tanto y según mi punto de vista personal, un lugar maravilloso que tiene un problema de indentidad, que no sabe muy bien si quiere ser sólo Euskadi, una, libre e independeinte pero sola al fin y al cabo, o una Euskadi también una y libre (con sus peculiaridades que nadie quiere quitarles), pero formando parte de España y haciendo así que el patrimonio español en cuanto a cultura, costumbres y buena gente se agrande.

Y además de un problema de identidad, tiene un problema de terrorismo. Que van ligados, pero que no son lo mismo.

Otro día os cuento por qué creo yo que el terrorismo es más un problema de salud mental que de política.


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Canal cuatro. Un error del gobierno. | Autor/a: Cationlandia


Bueno. Despues de mís merecidas vacaciones ya estoy aquí de nuevo para dar un poquito de guerra. Cómo siempre yo me inclino por comentar los temas de más actualidad, que son los que al fin y al cabo nuestros queridos “Enemigos” (con cariño) utilizan para desgastar a la izquierda. Claro que igual hoy no aporto gran cosa contra sus argumentos porque me he levantado con espíritu auto-crítico. Parece ser que Iñaki Gabilondo abandona la SER para formar parte de los informativos del nuevo canal “Cuatro”. Es una pena porque yo tambien soy de los que piensan (Aunque con otros argumentos) que el gobierno nunca debió de conceder la lincencia para emitir en abierto a Sogecable .

Antes de argumentar, puntualizo. Para mí PRISA no es ningun monopolio. Nunca lo ha sido. Es más, cuando veo cómo en FM tengo para elegir una decena de emisoras generalistas (no musicales) y veo cómo sólo la cadena SER es de tendencia progresista, me pregunto quien tiene realmente el monopolio de la radio en nuestro pais. Y cuando compruebo que el único periodico de tirada nacional que concuerda con mí ideología es EL PAIS llego a la misma conclusión. No hay un “Polanco” en la derecha española, pero si hay muchos “Polanquitos” que tienen inmensamente mas poder que el grupo PRISA. Y sino, solo hay que comparar las editoriales del ABC, EL MUNDO, COPE y LIBERTAD DIGITAL que cada vez me cuesta más diferenciarlas.

Pero la jugarreta que ha realizado el gobierno resulta bastante contraproducente, tanto para la izquierda cómo para la democracia. Fernández de la vega nos lo ha sabido vender muy bien; Lo único que han hecho ha sido cambiar una licencia analógica con programación en abierto limitado a seis horas, por una licencia analógica sin limitación en abierto. Si llega haber sido eso ni tan mal. Imaginate todo el canal plus en abierto, con sus películas, sus partiditos... pero la realidad es bien diferente.

La licencia no viene a nombre de la televisión, sino de su propietaria. Es decir, no es una licencia para canal +, sino para sogecable. Evidentemente teniendo en cuenta que tres de cada cuatro abonados de canal +, lo estan por digital, es absurdo pensar que vayan abrir la señal del plus en abierto... eso lo sabía el gobierno. Sogecable gana mucho más pasando al 25% de abonados que les queda en analógico al sistema digital y creando en la señal analógica un nuevo canal, totalmente diferente a canal +. ¿Conclusión? Lo que ha hecho el gobierno es darle otra televisión a Polanco. Y se la ha dado a dedo. Sin ningun tipo de sorteo ni concurso donde se pudieran presentar otras empresas interesadas.

Si resulta vomitivo ver cómo la “liberal” de Esperanza Aguirre otorga a dedo 40 licencias de televisión digital a sus amigos (Conferencia episcopal incluida. Vaya “liberal”), no resulta más acertado haber hecho lo mismo con el grupo PRISA. Es más; Ahora mismo hay una cuarta licencia para una nueva televisión privada en analógico en juego. Si el gobierno quiere demostrar que realmente apuesta por la pluralidad, tiene que dar esa licencia al “enemigo”. Y ha de hacerlo por dos motivos; Primero para lograr un equilibrio ideológico en televisión (Antena 3 y la nueva a la derecha, telecinco y canal cuatro a la izquierda) y por otro lado, para demostrar que a la izquierda, nadie tiene porque darle lecciones de democracia.


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lunes, agosto 29, 2005

Dubrovka, Beslán y la Rusia de Putin (por Lazarillo) | Autor/a: Jessica

Lazarillo, de Diario del Aire, me hace llegar a somosdeizquierdas@gmail.com una colaboración especial, que también publica en su propio blog.

Coincidiendo casi con el aniversario de la masacre de la escuela de Beslán, en Osetia de Norte, que costó más de 300 muertos sin que se haya podido juzgar más que a uno de los terroristas autores del secuestro, acabo de leer el libro de Anna Politkovskaya La Rusia de Putin (*). Como se recordará, esta periodista sufrió un intento de envenenamiento en el avión que la trasladaba a Beslán con intención de mediar en el conflicto. Ya había intervenido dos años antes, en el secuestro por terroristas chechenos del teatro Dubrovka de Moscú, donde su ayuda fue decisiva para la salvación de rehenes antes de que pereciera más de un centenar como consecuencia de la toma del recinto por las tropas rusas.

Politkovskaya se refiere en su libro a esas dos tragedias, así como a la segunda guerra de Chechenia, como claros ejemplos -sobre todo- de la falta de rigor e independencia de la justicia y los medios de información en la Rusia de Vladimir Putin. Respecto a Beslán nada se sabe de los terroristas huidos, así como de los rehenes que desaparecieron probablemente con ellos para facilitar su escapatoria. Sobre la ocupación del teatro moscovita, aparte de ignorarse la identidad del gas utilizado por orden expresa de Putin, Politkovskaya recoge testimonios escalofriantes acerca de la actuación del ejército.

En octubre de 2004, dos años después de la matanza del teatro Dubrovka, se celebró en el lugar un acto conmemorativo de recordación. Para darse una idea del grado de recelo y distanciamiento que mantiene la administración ante quienes sufrieron la muerte de los suyos y siguen reclamando explicaciones, las autoridades rusas acudieron horas antes a la convocatoria para no coincidir con la presencia de los familiares de las víctimas.

Sostiene Politkovskaya que más de 6.000 miembros del antiguo KGB soviético siguieron a su teniente coronel Vladimir Putin hasta el poder para copar los más altos cargos del país. Hemos salido arrastrándonos de las vieja Rusia -afirma- y nos hemos metido en una nueva Rusia todavía infestada de los viejos piojos soviéticos. La autora confiesa su rotunda animadversión hacia el nuevo zar al frente del Kremlin, y su libro, aunque sólo sea por tratarse de un testimonio excepcional entre la poca información que nos llega de aquel país y de un régimen político que occidente ha asumido, merece por lo menos una atenta lectura (**)

* Politkovskaya, Anna: La Rusia de Putin. Edit. Mondadori-Debate, Barcelona, 2005.
** Hoy mismo sale publicado en el diario El País un reportaje titulado 365 días de luto en Beslán que ni siquiera cita a Politkovskaya, aunque sólo fuera para contrastar los datos que maneja la reportera.

Más artículos sobre la masacre de Beslán en Diario del Aire (7-09-04, 14-11-04,12-01-05 y 15-05-05).


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L'ESTATUT, LEY O DESBARRE NACIONATA. | Autor/a: Enric. El Socialdemócrata.

El auge que han experimentado los nacionalimos durante los últimos 8 años, casualmente de Gobiernos del PP en España, han originado que la reforma de los Estatutos de Autonomía se esté convirtiendo en el campo de batalla entre nacionalistas de una y otra patria. El caso valenciano, que parecía haber escapado a la batalla, se ha vestido de patriotismo tras las desafortunadas declaraciones del Secretario de Organización del PSOE, D. Pepe Blanco. El caso catalán, paradigma nacionalista en España, va camino de guerra de nacionalismos si alguna patria sale mal parada. Y de la ciudadanía no se acuerda nadie, ni patria ni patriotas, como siempre "a pagar, poca-ropa". El País Valencià (Comunitat Valenciana/Regne de València), donde los principales partidos políticos en "Les Corts" (curioso nombre), o sea: el PSPV-PSOE y el PPCV, habían pactado un texto de reforma del Estatuto de Autonomía que, en esta tierra podría calificarse de "ni 'chicha' ni llimonà" que auguraba, en principio, la paz política aquí y en Madrid, resulta que se ha torcido y ahora es causa de enfrentamiento, no sólo entre las dos grandes formaciones políticas sino entre el PSPV-PSOE y el PSOE ¿Por qué? Pues por la famosa "Cláusula Camps". Camps es el Presidente del PPCV y del Gobierno Valenciano (Consell) ¡Toma ya!

¿Qué dice la famosa "Cláusula Camps"? Pues nada, un desbarre, como es natural - que diría el diplodocus -, que por ahora el texto del Estatuto vale pero que si alguna otra Comunidad Autónoma, pongamos por caso Catalunya, le da por hacerse un Estatuto donde se recoja un mayor nivel de "autogobierno", pues que el Estatuto Valenciano no puede ser menos. Un desastre. Eso que algunos pensábamos que se denominaba "saltarse la ley a la torera" ahora resulta que es una cláusula de revisión así a lo bruto, del estilo "no voy a ser menos si los demás quieren ser más, pero si los demás quieren ser menos, pues que les den".

Todas estas cosas, estos sucesos dignos de un episodio de Expediente X, no ocurren por casualidad sino que son producto del clima político que se ha ido generando en los últimos años - concretamente en los últimos 8 -, en el que los nacionalismos todos, incluido el español, han ido tomando impulso y claro, ahora quieren saltar con pértiga porque si no, a ver qué hacen con tanto impulso. La reforma de los Estatutos supone un nuevo campo de batalla en que los patriotas, de uno y otro bando, van a ver por dónde cuelan la patria, los unos para reivindicarla a ver si se la dan y los otros para que no se les rompa, como el cerebro.

Con todo, donde está ahora la batalla patriotica no es en el País Valencià sino en "El Principat", o sea, Catalunya "estricto sensu", donde las huestes de Josep Lluis Carod Rovira van dando bandazos, a derecha (CIU) e izquierda (PSC), a ver por donde sacan más cacho para la patria, entre los furibundos alaridos de los nacionalistas españoles (PP), reclamando unidad de destino en lo universal para El Imperio. Y en todo este lío, Pepe Blanco, a la sazón "mandamás" del PSOE mete baza "ni para tí, ni para mí", pero mete baza y, claro a Maragall, Saura y Bargalló (los representantes del "Tripartit") se les hincha la vena patriótico-nacionalista a cuatro barras y empiezan a "desbarrar". El que menos, Maragall, le ha dicho que se calle y el que más, Bargalló, lo ha mandado al cuartelillo de la G.C. a apalear agricultores drogados. No podía ser de otra manera, porque tocarle la patria a un patriota es como mentarle la madre a un vecino, un deporte de riesgo, lo menos que puede pasarte es que te salten los piños.

Es evidente la facilidad con que se confunden los términos diferencia y desigualdad, en una demostración empírica de la frase hecha "dar la mano y tomarse el brazo", como pone de manfiesto D. Pasqual Maragall en un artículo de "El País". El respeto a la diferencia y a la cultura, la lengua y la idiosincrasia popular no tiene conexión necesaria con la nación o la patria, salvo si se quiere encontrar, porque es evidente que encontramos lo que buscamos y no vemos lo que no buscamos. La desigualdad implica relación de poder, donde una parte es jerárquicamente superior a la otra u otras; sin embargo, la diferencia implica relación de igualdad, esto es, en ausencia de jerarquía. Digo esto por un suceso que me ha helado la sangre en las venas: he oído un anuncio en la radio - escucho La Ser, como buen sociata - en el que, escenificándose una competición atlética - pongamos por caso, los 100 metros libres - literalmente, se nos daba la enhorabuena a los "nacionales" del País Valencià porque "tenemos ventaja" - se supone que sobre los nacionales de otras patrias - ya que el "Govern Valencià" aplica una serie de baremos fiscales que nos hace más ventajosa nuestra nacionalidad que la de un extremeño, por ejemplo.


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domingo, agosto 28, 2005

El siglo anarquista tan sólo acaba de comenzar : propuestas libertarias para el siglo XXI | Autor/a: Kalinda Marín


En los comentarios de RP he encontrado compañer@s, bien libertari@s, bien interesad@s en el anarquismo. Les propuse ir mostrando y hablando del renovado interés por el pensamiento libertario en la actualidad, incluyendo las propuestas más interesantes que conociera de inspiración anarquista, se den ese nombre o no.
La antología no pretende ser exhaustiva. He tratado de incluir algunos ejemplos teóricos, prácticos, artísticos, ciberactivistas, etc. A partir de la info que incluyo podréis llegar a más lugares. Os invito a añadir aquello que conozcáis.

Como introducción ¿Eres anarquista? La respuesta puede ser una sorpresa... es un artículo sencillo, pero no simple, que puede sentar bien a aquellos aquejados de sobredosis de ideología ;-)

Algunos ejemplos de reflexiones proactivas hechas desde el pensamiento libertario son Ciberanarquismo, Tecnoliberación: los dialectos moleculares de la anarquía, o el reciente artículo de David Graeber y el esloveno Andrej Grubacic El anarquismo, o el movimiento revolucionario del siglo XXI. Unos fragmentos ilustrativos:

Queda cada vez más claro que la era de las revoluciones no ha terminado. Se ve igualmente claro que el movimiento revolucionario global del siglo veintiuno será uno que tenga sus orígenes no tanto en la tradición del marxismo, o incluso de un socialismo restringido, sino del anarquismo.

En todas partes, desde la Europa del Este hasta Argentina, desde Seattle hasta Bombay, las ideas y principios anarquistas están generando nuevas visiones y sueños radicales. A menudo sus exponentes no se llaman a sí mismos anarquistas. Hay toda una pléyade de otros nombres: autonomismo, anti-autoritarismo, horizontalidad, Zapatismo, democracia directa... Aún así, en todos los lugares uno encuentra los mismos principios fundamentales: descentralización, asociación voluntaria, ayuda mutua, redes sociales, y sobre todo, el rechazo a cualquier idea de que el fin justifica los medios, y mucho menos que el objetivo de la revolución sea el de tomar el poder estatal para imponer una visión propia a punta de pistola. Sobre todo, el anarquismo, como la ética de la práctica -la idea de construir una nueva sociedad "en un cascarón dentro de la antigua sociedad"- se ha convertido en la inspiración básica del "movimiento de movimientos" (del cual los autores son parte), que tiene como objetivo desde el principio, más que apoderarse del poder estatal, exponer, deslegitimizar y desmantelar los mecanismos del poder mientras se ganan espacios cada vez más amplios de autonomía y de gestión participativa dentro de él. [...]


Sin embargo, hay muchos detalles por definir: ¿cuál es el conjunto total de alternativas institucionales positivas del anarquista a las legislaturas contemporáneas, a los tribunales, a la policía, y a diversas agencias ejecutivas? ¿Cómo ofrecer una visión política que englobe la legislación, su implementación, adjudicación y cumplimiento y que muestre cómo realizar efectivamente cada uno de estos apartados de forma no autoritaria -no sólo para proporcionar una esperanza a largo plazo, sino para dar respuesta inmediata al sistema electoral, legislativo y judicial actuales, y por tanto, a muchas opciones estratégicas-? Obviamente, nunca podría haber una línea de partido anarquista sobre esto, el sentimiento general entre los anarquistas con letra minúscula es que por lo menos necesitaríamos muchas visiones concretas. Sin embargo, entre los experimentos sociales reales en las crecientes comunidades autogestionadas en lugares como Chiapas y Argentina, y los esfuerzos por parte de activistas/ "académicos" anarquistas como la recientemente formada "Red de Alternativas Planetarias" o los foros como "La Vida Después del Capitalismo es Posible" para empezar a localizar y compilar ejemplos exitosos de formas económicas y políticas, se está empezando a trabajar. Es claramente un proceso a largo plazo. Pero, bueno, el siglo anarquista tan sólo acaba de comenzar.

Bitácora de la Utopía: Anarquismo para el Siglo XXI es un exuberante proyecto participativo de carácter libertario:

El anarquismo exige de sus expositores afrontar el reto de reconstruirlo continuamente y estar prestos a adecuarlo a las cambiantes circunstancias humanas. Pero participar en esa re-elaboración constante implica también resaltar la validez de tantos otros esfuerzos del pasado y el presente por exponer con rigor y claridad los conceptos básicos del pensamiento libertario, pues hay numerosos libros y otras fuentes sobre el tema en los cuales están los indispensables complementos, revisiones y mejoras a lo que se dice aquí. [...] Con esta obra queremos apostar a una atractiva posibilidad que hoy Internet hace plenamente factible: participar junto a los eventuales lectores en el proceso de corregir, rehacer y/o ampliar este resultado inicial de un esfuerzo al que aspiramos dar continuidad en el futuro. La propuesta de la utopía posible para el anarquismo nunca ha sido una imagen inmutable, se transforma e incesantemente se muestra con nuevos matices, por lo que cuando se intenta interpretarla lo mejor es hacerlo en términos igualmente dinámicos. De allí que el título no sea una muestra de pedantería, sino un llamado para una tarea que llevará todo el siglo que empieza y los siglos por venir, construir un mundo mejor, empeño que nunca será acabado ni perfecto sino cambiante y corregible con el aporte de todos y cada uno. Por eso el llamado para que nos envíen cuantas aportaciones, comentarios, críticas, correcciones, dudas, actualizaciones sean pertinentes, por las cuales desde ya expresamos nuestro agradecimiento y disposición a considerar con plena atención.

En los territorios del arte, el colectivo Critical Art Ensemble lleva años haciendo tanto aportaciones teóricas (en su web hay varios libros completos, como por ejemplo Digital Resistance), tácticas, como bioartísticas, que por cierto le han valido ser perseguidos en EEUU, ¡acusados de bioterrorismo!
Uno de sus miembros, Steve Kurtz, hace arte que trata la política de la biotecnología. Free Range Grain, el último proyecto del CAE, incluía un laboratorio portátil de extracción de ADN para examinar productos alimenticios en busca de posible contaminación transgénica. Fue precisamente este equipo el que desató la kafkiana cadena de acontecimientos (ver en weblog context:: samplea el nuevo contexto cultural la noticia).

Algunos artículos del Critical Art Ensemble en castellano:
La desobediencia civil electrónica, la simulación y la esfera pública, Promesas Utópicas- Net Realidades y Notas sobre la condición política del Ciberfeminismo (con Faith Wilding).

Conversación entre un filósofo pesimista y un científico anarquista sorprenderá a quienes asocian ciencia a reacción.
En A la sombra de la Ilustración [Paidós, 2004] dialogan el filósofo desencantado Régis Debray y el científico anarquista Jean Bricmont. Libro de apenas 170 páginas, ameno por ser una conversación, breve, profundo y ágil, muy adecuado para los tiempos sin tiempo en los que vivimos.

En el último capítulo del libro Bricmont defiende su visión del anarquismo, una visión puesta al día, más como tendencia que como programa, que me ha hecho recordar los escritos libertarios de Noam Chomsky. Estos escritos por desgracia parecen marginados hoy en día debido a la preponderancia que se le dan a sus artículos críticos con la política de EEUU, o en otros ámbitos, a sus estudios sobre lingüística. No es casual la coincidencia entre sus actualizaciones del anarquismo y el pensamiento libertario, pues tanto Chomsky como Bricmont se inscriben en la tradición ilustrada, muy alejados de corrientes anarcoprimitivistas opuestas en buena parte a la ciencia, la tecnología y el conocimiento, y que están teniendo auge desde la revuelta de Seattle. Bricmont defiende el anarquismo como una forma de ateísmo generalizado: una deriva activa del cuestionamiento de la creencia en Dios a poner en duda la legitimidad de las estructuras de poder y sus justificaciones, coerciones e imposiciones.

Trataré de recuperar pronto los textos "olvidados" de Chomsky sobre anarquismo y socialismo libertario. Por ahora unas frases de uno de ellos:

George Orwell observó en una ocasión que el pensamiento político, particularmente en la izquierda, es una especie de fantasía masturbatoria en la que el mundo de los hechos apenas cuenta. Eso es verdad, por desgracia, y es parte de la razón por la que en nuestra sociedad no existe un movimiento de izquierdas serio, auténtico y responsable.

Y un fragmento de una entrevista, Actualidad del anarquismo, realizada por Black Rose/Situationist:

Black Rose: En su artículo Notes on Anarchism demostraba usted simpatía hacía el anarquismo. Hablaba usted del proceso de rehabilitación de Daniel Guerín, de reintegrar el anarquismo al siglo Veinte. ¿Considera usted al anarquismo tan importante frente a los problemas sociales de los países capitalistas avanzados?

Chomsky: El anarquismo cubre un amplio espectro. Esa corriente particular estudiada por Guerin me parece valiosa. Pienso que converge algo con el marxismo liberal. También el marxismo cubre un espectro bastante amplio, y hay un punto en el que algunas variedades del anarquismo y algunas variedades del marxismo se acercan mucho, como por ejemplo, gente como Karl Korsch, que tenía muchas simpatías con el movimiento anarquista español, a pesar de que era una especie de marxista ortodoxo. Y creo que en ese complejo de ideas anarcosindicalistas e ideas socialistas liberales hay cosas muy aplicables... En realidad, pienso que son las ideas adecuadas para una sociedad industrial avanzada. Me parece que el anarquismo, en ese sentido,sugiere ciertos principios de organización que son extremadamente realistas. Una especie de evolución natural, con un nivel alto y suficiente de tecnología y comunicación, y eliminación de trabajo necesario pero oneroso. Bajo tales condiciones,me parece enteramente posible, esencial, dirigirse hacia esas formas sociales tan apropiadas a la sociedad industrial avanzada.

Podéis buscar más artículos en la Biblioteca Virtual Noam Chomsky.

Otras iniciativas dónde compartir proyectos libertarios es el foro en inglés: Life After Capitalism, en la web dónde entre otros publica Noam Chosmky su blog Turning the Tide. Znet tiene una sección en castellano en este link.

ZNet es una revista electrónica orientada al cambio social y centrada en la lucha contra todas las opresiones: de raza, de sexo, de clase. E intenta no quedarse tan sólo en la denuncia, sino presentar propuestas de cambio, a corto y a largo plazo, así como informar de las luchas de los movimientos populares.

Esta sección no pretende ser una réplica de ZNet, sino una colección de artículos escogidos que puedan ser interesantes para el público de habla hispana, incluyendo artículos de carácter genérico pero prestando especial atención a los temas europeos y latinoamericanos.


Como aquí llega todo lo made in USA, no nos libraremos de la propaganda del anarcocapitalismo. Unas cuantas Critiques of Libertarianism hechas desde tendencias variadas. El comentario de Chomsky no deja de ser interesante y poco dogmático:

WOL: Many ardent drug reformers are self-identified Libertarians. As an anarchist -- I assume it is fair to call you that -- what is your take on libertarianism?

Chomsky: The term libertarian as used in the US means something quite different from what it meant historically and still means in the rest of the world. Historically, the libertarian movement has been the anti-statist wing of the socialist movement. Socialist anarchism was libertarian socialism. In the US, which is a society much more dominated by business, the term has a different meaning. It means eliminating or reducing state controls, mainly controls over private tyrannies. Libertarians in the US don't say let's get rid of corporations. It is a sort of ultra-rightism.

Having said that, frankly, I agree with them on a lot of things. On the drug issue, they tend to oppose state involvement in the drug war, which they correctly regard as a form of coercion and deprivation of liberty. You may be surprised to know that some years ago, before there were any independent left journals, I used to write mainly for the Cato Institute journal.


Hay también interesantes propuestas realizadas desde otros pensamientos críticos. Por ejemplo, la amena obra Slavoj Zizek, desde el posmarxismo, el leninismo ciberespacial (¡) y originales y revolucionarias lecturas de Lacan alimenta la disidencia y la acción contra el desorden capitalista y el control social actual.

Como conclusión por el momento, un clásico publicado por The Anarchist Media Group en 1988: Todo lo que siempre quiso saber sobre Anarquismo y nunca se atrevió a preguntar, cuyas palabras finales son:

No hemos intentado indicar qué tipo de actividad conducirá más probablemente a un futuro antiautoritario. Este tipo de juicio requiere una consideración más detallada de la naturaleza de la sociedad en cuestión y de una estrategia revolucionaria. Esperamos que tú sacarás tus propias conclusiones. Los anarquistas siempre crean su propia opinión.

Si estás interesado, lee más, habla con los anarquistas de tu localidad, reflexiona sobre las ideas. Hay mucho que hacer.

¿Se te ocurre alguna buena excusa para no ser anarquista? Bueno, pues entonces, ¡adelante!



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Mercado libre (para envenenar) | Autor/a: JimmyJazz

Escribí un post en Esperando al viento motivado por la creciente preocupación de las autoridades sanitarias de la UE ante la amenaza de la gripe aviar. Este artículo, cuya intención no era política, acabó adquiriendo un tinte más social y creo que es adecuado para ser expuesto aquí como reflexión acerca de dónde nos lleva a veces una sociedad que tiene en la competencia y la productividad sus únicos referentes. Aquí lo dejo (con alguna modificación) para el que esté interesado


La preocupación que se vive últimamente con la gripe aviar ha llegado a las más altas esferas de la UE. Ahora, nuestros adorados líderes europeos están preocupados: no quieren darnos basura para comer. Bueno, no quieren que efermemos, si éso se puede conseguir comiendo basura barata y rentable mejor que mejor. Si no es así, pues no les quedará otra que hacer algún que otro control y darnos unas mínimas garantías, qué remedio.

La pregunta es: ¿qué diantres les pasa a los animales que se empeñan en portar virus y enfermedades tan puñeteras para nosotros? Ante los innumerables casos de fiebres (bovinas, ovinas, porcinas, etc.), el caso de las vacas locas y ahora la fiebre aviar, creo que queda claro que existe un problema subyacente que va más allá de una serie de enfermedades aisladas. Si observamos cuáles son los procesos de producción, cómo han evolucionado tanto estos procesos como las granjas para reducir costes y maximizar beneficios, podremos encontrar una posible respuesta: las granjas industriales y sus métodos de explotación demenciales (incluso criminales) producen afanosamente la basura que civilizadamente consumimos.

No pretendo hacer un post en defensa de los derechos de los animales. No porque no lo considere interesante sino porque no es el tema que me interesa tratar ahora. Tampoco es un discurso pro-vegetarianismo (yo no lo soy). Respetando estas vertientes del tema más centradas en los derechos de los animales yo me centraré en nuestro derecho a no ser envenenados. Así quedará claro que es un problema que nos atañe a todos, concienciados o no con los derechos de los animales. Sin embargo, es inevitable hablar de cómo son tratados los animales en las granjas industriales ya que existe una estrecha relación entre las vejaciones a las que se ven sometidos y los productos "defectuosos" que de salen de estas granjas y que con tanto gusto nos tragamos.

Desde que las explotaciones ganaderas fijaron como único objetivo el maximizar sus beneficios, olvidando por completo el ofrecer una mínima calidad, las granjas industriales en algunas zonas literalmente acabaron con todos esos pequeños ganaderos que en menor o mayor medida mantenían un explotación que les reportase unos ingresos con los que poder vivir. En laa sociedad cualquier cosa es susceptible de ser sacrificada. Cualquier cosa salvo el beneficio personal y la competitividad. La calidad ya no es un valor. Cuando entre toda la oferta no hay ningún producto que sobresalga del resto cualitativamente, el único factor diferenciador es la cantidad. Esto es el mercado. Yo mismo he podido vivirlo en alguna ocasión ya que afortunadamente he podido disfrutar del entorno rural con bastante asiduidad. Aún recuerdo algún verano que para ganar un dinerillo encontré un trabajo en el que conocí a un pastor que mientras ordeñaba a sus cabras y ovejas, ¡iba llamando a cada una de ellas por su nombre! (serían unas 150). Evidentemente no digo que tengamos que tener como referente una situación tan poética como ésta. Lo que ocurre es que no puedo evitar que venga esta imagen a mi mente cuando aparecen noticias o imágenes relacionadas con las mega-explotaciones ganaderas. No cabe otra cosa que preguntarse, ¿qué coño estamos haciendo? Creo que nadie puede negar que debe existir un punto intermedio entre el abuelo de Heidi con sus dos cabras y la locura de tener centenares de animales mutilados y acinados revolcándose en sus propios excrementos.

Pero como ya dije no hablaré de lo maltratados que son los animales en esas granjas sino de cómo repercute este trato vejatorio en el resultado final que es al fin y al cabo el que llega a nuestras mesas. La WSPA (World Society for the Protection of Animals) elaboró un informe para ser presentado durante el Foro Mundial de la Investigación en Salud de la Organización Mundial de la Salud que se celebró en la Ciudad de México del 6 al 20 de noviembre de 2004. El título de dicho informe lo dice todo: "Cría intensiva de animales de granja - ¿La próxima crisis mundial de salud?" (puedes encontrar el documento completo aquí). Es un documento tan interesante como espeluznante. No se centra ni mucho menos en las torturas a las que se ven sometidos los animales (como ya dije no es el objetivo de este artículo) sino en cómo a partir de ellas o bien los animales enferman o bien tras su muerte sus carnes son contaminadas. Al estar acinados en jaulas de tamaño muy reducido, se podría decir que los animales viven en permanente contacto con sus excrementos. Este es el caso de las gallinas ponedoras, a las que cortan el pico para que no se ataquen al estar unas tan cerca de las otras. También se las exprime hasta el punto de que son sacrificadas cuando al cabo de un año su producción disminuye, cuando en condiciones normales pueden llegar hasta los 15 años. Una vez sacrificados los animales, su carne y vísceras viajan en cadenas de transporte que se mueven a gran velocidad. Por este motivo se han encontrado casos en los que la carne de consumo entra en contacto con el contenido del aparato digestivo. Éste es uno de los mecanismos por los que se produce la contaminación por la bacteria E.coli O157:H7 que "causa diarrea con sangre, fallo renal y la muerte, particularmente entre niños y ancianos".

En el documento enlazado anteriormente también aparece un tema bastante más conocido: el suministro masivo de antibióticos a los animales en estas granjas. Su utilización es necesaria dadas las condiciones de insalubridad en las que viven. El problema es que ante el abuso de antibióticos los virus evolucionan desarrollando una enorme resistancia a estas medicinas. Además, los antibióticos llegan a los consumidores de esta carne por lo que puede ocurrir que esos virus que también nos afectan a nosotros desarrollen la misma resistecia. Quizás sea este el principal motivo por el que aparecen nuevas enfermedades y virus más agresivos, con una mayor capacidad de mutación y mucho más difíciles de combatir (por ejemplo, una de las líneas de investigación para conocer mejor la enfermedad de parkinson trabaja sobre la hipótesis de un origen medioambiental - algún virus o bacteria - de la enfermedad). Se puede decir que estas granjas podrían constituir en el futuro los mejores laboratorios de desarrollo de armas bacteriológicas creando virus inmunes a cualquier tipo de antibiótico.

Como ya dije al empezar, todas estas enfermedades deben considerarse como un fenómeno único ya que tienen un origen común. Las vacas locas, las distintas fiebres o la gripe aviar ya se han cobrado algunas víctimas entre los consumidores. Lo de crear vacas carnívoras que devoraban a sus congéneres muertas y transformadas en harinas ya era propio de una novela de Kafka. Yo no quiero ver el próximo engendro y mucho menos quiero comérmelo. Es necesario exigir que esta evolución del mercado agrícola y de las granjas industriales se detenga. Son altamente perjudiciales para el medio ambiente, para sus trabajadores, para los animales y para los consumidores. Quizás sea el propio mercado el que se está autorregulando, permitiendo cometer las aberraciones más inimaginables para maximizar sus beneficios. De ser así no sería descabellado recurrir al pesimismo y pensar que esta "autorregulación" nos acabará llevando al desastre. Por lo tanto, si queremos detener esta locura es imprescindible que "autorregulemos" ese mercado o que exijamos que así se haga. Deben replantearse las normas a cumplir para que se garantice la idoneidad de los productos que llegan a las tiendas. Si para ello es necesario habrá que cambiar de raíz el modo de explotación o el modelo de negocio. La filosofía de la producción desmesurada e indiscriminada puede ser sustituida por otros modelos en los que no se produzca escasez de productos y a la vez ofrecan más garantías tanto para los animales como para los consumidores. Lo peor de todo es que esta política empresarial es la que nos toca y no hay otra: producir, ganar, competir. Y todo ello sin escrúpulo alguno. Esperemos que no tengamos que vivir los mismos episodios de brutal supeditación de la calidad frente al beneficio en otros sectores como podría ser la educación o la sanidad. Y es que la competitividad no es una virtud en sí misma si no se acompaña de algunas condiciones, por más que ésa sea la consigna de nuestros días.

Hasta aquí llegaba el artículo. Ahora siento dejarles, mi deber me llama: producir, competir, consumir... ¡aparta perdedor que me estorbas!





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Presentacion del Hombre de Metal | Autor/a: Hombre de Metal

Hola a tod@s.

Estoy encantado de participar en esta magnifica idea. Soy el Hombre de Metal, participante asiduo del foro de Punto Informativo y creador del WebLog NiConNH3.

Soy un izquierdista-progresista un tanto peculiar, pues soy empresario y me gano la vida ayudando a pequeños empresarios, a través de una asesoría jurídica.

Empresario y de izquierdas... ¿Contradicción? No. Yo creo que es más bien sentido común. Antes trabajaba para otros y se lo que se cuece al otro lado. Ahora que trabajo para mi no sufro de amnesia.

La mayoría de mis clientes son digamos "liberales" por lo que creo que puedo aportar curiosos puntos de vista provinientes de quienes consideran que los de izquierdas somos más o menos unos tipos raros, pero que, al mismo tiempo, esperan que el estado social de derecho les traiga prosperidad cual maná caído del cielo...

Un saludo a tod@s


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sábado, agosto 27, 2005

CÓMO SEGUIR SIENDO SOCIALISTA HOY | Autor/a: Enric. El Socialdemócrata.

En ocasiones se hace necesario un ejercicio de introspección, tan de moda hace algunos años, cuando éramos jóvenes - ¡ay! me duele la nostalgia -, y tan infrautilizado generalmente por desconocimiento de la metodología necesaria, para poner orden a las ideas y, de paso, echar un vistazo al recorrido para ver dónde empezamos y qué hemos perdido y qué ganamos en el camino. No sé cuál puede ser el resultado en cada quien que decida practicarse este harakiri intelectual, pero recomiendo prudencia al intrépido viajero introspectivo, no sea que se la vaya a dar y se deje "los piños" en el muro de hormigón que todos tenemos, de una u otra manera, en el camino. En mi caso el resultado es positivo, con las luces y las sombras que inevitablemente se cuelan en el análisis, como recordatorios de que soy humano y por tanto falible, no como el PaPa o Aznar, claro.

En el principio dicen que fue el verbo, pero en mi caso el verbo fue marxista-leninista. Ya sabemos todos del ardor sanguíneo que da la revolución hormonal de la pubertad, o de la adolescencia - que tiene nombre de enfermedad, y no es aleatorio -, y en consecuencia se asumen los "pecados" como inevitables por endémicos, como el sarampión, la rubeola o "las anginas". En aquellos tiempos ya estaba mal visto ser "rojo" y no te digo nada "comunista", aunque a veces no había diferencia semántica entre los términos, por lo que la etiqueta te caía como una losa sobre tu reputación, claro que por entonces mi reputación era "de aupa", así que no me preocupaba en exceso la jodida etiqueta. Lo que sí me preocupaba eran dos cosas fundamentales: a) mi familia, que era - son - toda de fachas; y b) mis dudas existenciales, porque el marxismo-leninismo deja mucho espacio a la duda y la reflexión. Sin embargo, la atención que presté a cada uno de los factores, cada uno por separado en su singularidad, fue sustancialmente diferente. En el primer caso, el de mi familia, todo y que eran fachas, no tendrían más "cojones" - perdónenme la expresión - que aguantarse, porque yo no iba a dejar de ser familia, mira por donde. Las dudas existenciales sobre el marxismo-leninismo radicaban en la pobreza interpretativa de la idea de libertad - a la que dicen que Lenin desdeñaba -, al escaso valor del individuo en el sistema, el maximalismo ideológico, el tratamiento del Estado, la utopía, etc... Y, entonces es cuando ví que el ardor sanguíneo de la adolescencia me había confundido, yo no era comunista. Dolor, sangre, dudas existenciales, tremendismo, la novia que me abandona, por indeciso, el comunismo a tomar viento, en fin el caos.

Evidentemente cuando descubrí que yo no era comunista, sino socialdemócrata, me entró el canguelo, porque algunos de mis "compis" comunistas lo eran a lo bruto, sin miramientos ni protocolo, y difícilmente iban a entender mi deriva ideológica sin adjudicarme más etiquetas, como las de "traidor" o "vendido al capital", y otras lindezas que no reproduciré aquí. Peor fue la novia, que seguía siendo marxista-leninista, ya se sabe que nada hay peor en este mundo que una mujer despechada. Total, que recién descubierta mi nueva "chaqueta" me da por cuestionarme mi militancia comunista y me acerco al PSOE, pero con Felipe González dando los últimos coletazos y el partido sumido en la anarquía resultaba un tanto inquietante juntarte con aquellos sujetos, así que lo dejé estar todo, que siempre he sido un derrotista. La etapa que se inicia a continuación se llama, según algunos "lumbreras", de búsqueda. La búsqueda de tu lugar en el mundo. Un lugar que, inevitablemente me iba a llevar al PSOE, pero cuando llegase Zapatero, que sí era de izquierdas y se marchasen todos los liberales. Bueno, en realidad los liberales no se han ido del todo, pero ahora existe menos distancia, creo yo entre la dirección y las bases del partido.

Ser socialista, o continuar siéndolo, en los tiempos que corren es sensiblemente más facil que hace tiempo, sin duda, pero también plantea sus dificultades, porque ser socialista comporta ser de izquierdas, estar comprometido con el movimiento obrero, creer a pies juntillas en el modelo de Estado del Bienestar - que algunos dicen que está en crisis y otros van a por él, a ver si se lo cargan los cabrones -, tener como valores fundamentales la igualdad, la libertad y la solidaridad. A veces miro con envidia a los jóvenes que van con la bandera de la antiglobalización, con el PCPE, o con IU, el PCE, o lo que sea, dando gritos por la calle contra el "puto capitalismo" y ofreciendo "alternativas" al sistema. Pero ahora sé que las utopías sólo sirven para señalar el camino y no perderse en la jungla de incoherencias a que te conduce el ejercicio de tu ideología, tal vez por sistema, pero no pueden considerarse una estación de llegada, porque la revolución, como dijo algún pensador, sabemos cuándo empieza y también que no puede pararse jamás, por eso hay que tener muy claras las cosas antes de darle marcha, si no pasa como con la URSS, que se hace todo mal y al revés. En definitiva, que ser socialista hoy es jodido, pero se puede llevar con cierta dignidad y sobretodo con mucha dosis de realismo, que es lo bueno ¿no?


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Amos Oz y la retirada de Gaza | Autor/a: gulliver

Amos Oz es un afamado y premiado escritor israelí, intelectual e izquierdista. Seguramente es más conocido fuera de Israel por sus declaraciones políticas y artículos periodísticos que por su literatura. Fue uno de los primeros israelíes en abogar por un estado palestino, como solución al conflicto árabe-israelí, después de la guerra de los seis días. Nadie mejor que él ha resumido en un solo párrafo la bipolaridad moral de la lucha palestina.

Dos guerras palestino-israelíes han estallado en esta región. Una es la guerra de la nación palestina por la libertad, contra la ocupación y por su derecho a vivir en un estado independiente. Cualquier persona decente debería apoyar su causa. La segunda guerra es la del Islam fanático, desde Irán a Gaza y desde Líbano a Ramala, para destruir Israel y echar a los judíos fuera de su tierra. Cualquier persona decente debería aborrecer esa causa.


Los israelíes no están libres tampoco de trastornos bipolares, luchando por su propia seguridad contra el Islam fanático, y a la vez expandiéndose mediante la construcción de asentamientos en Gaza y Cisjordania, en lo que algunos consideran “su tierra sagrada”, pero a costa de los propios palestinos.

Afortunadamente la ocupación de Gaza está pasando a la historia. Amos Oz hace su propia interpretación de la retirada de Gaza, como una batalla ganada por los israelíes laicos contra el fanatismo religioso en un interesante artículo que publica hoy El País. Lo voy a copiar aquí antes de que la publicación del grupo PRISA cancele el acceso gratuito, porque cada párrafo merece la pena de ser leído.

Los colonos judíos de Gaza y Cisjordania tienen un sueño para el futuro de Israel. Yo también tengo un sueño para el futuro de Israel. Pero su dulce sueño es mi pesadilla, mientras que a ellos mis sueños les parecen veneno.

Los colonos sueñan con crear un "Gran Israel" con asentamientos judíos de muro a muro. En estos asentamientos sólo pueden residir judíos, mientras que los palestinos sólo pueden entrar a trabajar, desempeñando trabajos sencillos y mal pagados. En dicho Estado, la democracia tendrá que inclinarse ante los rabinos. Al Kneset (Parlamento israelí), al Gobierno y al Tribunal Supremo se les permitirá seguir existiendo siempre que los rabinos aprueben sus decisiones. Los colonos creen que en cuanto el Gran Israel se convierta en una entidad religiosa y en una "nación sagrada", llegará el Mesías y se materializará la redención completa del pueblo judío.

En esta fantasía de los colonos, los palestinos sólo tienen cabida como siervos humildes y obreros agradecidos. Además, en la fantasía de los colonos yo no tengo cabida, no hay lugar para un Israel laico y moderno. Mis amigos y yo estamos "fuera" a no ser que nos arrepintamos. Al menos se supone que no debemos interponernos en la construcción de más asentamientos y la ampliación de los existentes. Si nosotros, los israelíes laicos, borramos nuestra propia existencia, los colonos nos rociarán con amor fraterno. Pero si insistimos en que tenemos una visión diferente de Israel, inmediatamente nos convertimos en traidores, amigos de los árabes o incluso nazis.

Pero también nosotros tenemos un sueño para Israel, totalmente distinto de la fantasía religiosa de los colonos. Queremos vivir en paz y libertad, no bajo el dominio de los rabinos, ni siquiera bajo el dominio del Mesías, sino bajo nuestro propio Gobierno elegido.

Soñamos con liberarnos de la larga ocupación de los territorios palestinos. Israel y Palestina son, desde hace casi 40 años, como un carcelero y un preso, esposados el uno al otro. Después de tantos años casi no hay diferencia: el carcelero no es libre y el preso tampoco. Israel no será una nación libre hasta que se ponga fin a la ocupación y a los asentamientos y Palestina se convierta en un país vecino independiente.

Durante 30 años, los colonos han controlado Israel a través de los diversos Gobiernos. Han impuesto su visión y pisoteado nuestros sueños. Han sido los dueños del país.

Ahora, el primer ministro Ariel Sharon intenta lanzar una especie de "golpe" contra el gobierno de los colonos. Se trata de un intento de restablecer la autoridad del Gobierno elegido. Si funciona, tal vez el sueño de los colonos quede bloqueado y la visión de los israelíes laicos reviva.

La de Gaza no es esencialmente una lucha entre el Ejército y los colonos, ni siquiera entre halcones y palomas. No. Es una lucha entre Iglesia y Estado (para ser más precisos, entre Sinagoga y Estado). Se trata de algo que han experimentado muchos países: ¿cuál debería ser la posición y la influencia de la religión y de los sacerdotes en la tarea de dirigir un país? Algunos países lo solucionaron hace siglos. Otros luchan indefinidamente con ello. El mundo musulmán, con la excepción de Turquía, ni siquiera ha empezado.

Durante estos días pasados hemos visto en Gaza lo que en retrospectiva podría resultar ser la primera batalla sobre la Sinagoga y el Estado en Israel, el primer enfrentamiento por la naturaleza del judaísmo en el único Estado judío. ¿Somos, ante todo, una religión o una nación?

En esta primera ronda, parece que el Israel laico, racional y pragmático prevalece con dificultades sobre el Israel fanático. Pero no olvidemos que no se trata más que de la primera ronda.

Tanto los colonos como el resto de los israelíes podemos enorgullecernos de que, al contrario que las sangrientas guerras entre Iglesia y Estado libradas en muchos países a lo largo de la historia, esta primera ronda de Gaza ha sido por el momento violenta pero no sangrienta. Ha habido mucho ruido y furia, pero no una masacre.

¿Será igual en las próximas rondas? ¿Ocurrirá lo mismo cuando llegue el momento de abandonar Cisjordania y Jerusalén oriental a cambio de la paz con los palestinos? Estas cuestiones no sólo dependen de los israelíes, religiosos y laicos, halcones y palomas, de derechas o de izquierdas. Dependen en buena parte de la respuesta palestina. ¿Considerarán los palestinos todo esto como un paso audaz de los israelíes hacia un acuerdo histórico con ellos? ¿O considerarán los choques entre los propios judíos como el primer síndrome de desintegración de Israel e intentarán inflamar la situación interna israelí lanzando una nueva oleada de violencia y terrorismo palestinos?

Un viejo proverbio árabe dice que no se puede aplaudir con una mano. Ahora mucho depende de cómo interpreten los palestinos la lucha entre los propios judíos en Gaza.



Tal vez Oz sea demasiado optimista al ver la retirada de Gaza como “un paso audaz hacia un acuerdo histórico” con los palestinos. Ariel Sharon no es una paloma, y sus motivos para esta retirada histórica probablemente no sean buscar un acuerdo con los palestinos sino mejorar la seguridad de Israel. La ocupación de Gaza y Cisjordania es una carga para el ejército, una sangría económica, una fuente de disensiones internas, y la viabilidad a largo plazo de la ocupación de Gaza era dudosa, dada la diferencia demográfica entre palestinos y colonos. Sharon pensará probablemente que la retirada a posiciones defendibles y el muro que encierra a los palestinos es una mejor garantía de seguridad que un hipotético acuerdo de paz.



Amos Oz no está de acuerdo con él. Es partidario también de una retirada unilateral y de una barrera de seguridad, pero en la demarcación de la línea verde, esto es, la frontera anterior a la guerra de 1967. Para él, un muro que encierre y divida a los palestinos para consolidar los asentamientos con los que Israel ha buscado la expansión desde ese año, no haría sino corromper su posición moral.

En esta región se están luchando dos guerras. Una es una guerra justa, y la otra es injusta y vana.

Israel debe abandonar la guerra en territorios palestinos. Debe empezar el fin de la ocupación y evacuar los asentamientos judíos que fueron deliberadamente impulsados hacia el interior de las tierras palestinas. Sus fronteras deben ser trazadas, unilateralmente si es necesario, según la lógica de la demografía y del imperativo moral de renunciar a gobernar una población hostil.

¿Pero terminará el fin de la ocupación con la guerra santa musulmana contra Israel? Es duro de predecir. Si la jihad llega a su fin, ambos lados podrán sentarse a negociar la paz. En caso contrario, tendríamos que sellar y fortificar la frontera lógica de Israel, la frontera demográfica, y continuar luchando por nuestra vida contra el Islam fanático.

Si, en contra de las visiones simplistas, el fin de la ocupación no trae como resultado la paz, al menos tendremos una sola guerra que luchar en lugar de dos. No una guerra para la ocupación total de la Tierra Sagrada, sino una guerra por nuestro derecho a vivir en un estado judío libre y soberano en parte de esa tierra. Una guerra justa, una guerra sin alternativas. Una guerra que ganaremos. Como cualquier pueblo que fuese forzado a luchar por sus hogares, su libertad y sus vidas.



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Autocracia y plutocracia con partidos verticalistas... | Autor/a: Jessica

Una nueva colaboración de Democracia Real: El actual modelo político

Autocracia y plutocracia con partidos verticalistas y una misma clase política elitista e idéntica financiación.
La separación de poderes propia de una democracia, cuyo sistema de contrapesos habría de evitar el crecimiento desmesurado o absoluto de uno de ellos, exige otro acto de fe arcangélica dentro de los ordenamientos políticos surgidos del XIX, que raramente verifican unos ojos más terrenales.

La compactación entre los diversos poderes o engranajes políticos, hasta fusionarse en uno solo real, opera espontáneamente sin necesidad de que nadie la estimule desde fuera... Responde a la presión centrípeta de fuerzas compresoras constantes que actúan dentro de cada estructura de poder y de cualquier régimen político. Colosales tensiones condensativas que planean eternamente en torno a los sitiales del mando, en pos del provecho particular y corporativo de quienes ocupan los cargos, y de sus clanes.

Ahora bien, cuando se trata de modelos específicamente diseñados para provocar la trabazón de las aristocracias rectoras aunque se dividan nominalmente­, como ocurre en el caso del Estado español, sólo puede creer en la veracidad de la división de poderes quien goce de una ilimitada capacidad de fantasía.

Importa sobremanera señalar que la compresión del poder político no sólo ocurre entre los tres poderes clásicos -Ejecutivo, Legislativo y Judicial-, sino también dentro de cada uno de ellos...

Por ejemplo: el corporativismo profesional dentro de un poder “público” como el Judicial adquiere un espesor pétreo, fosilizante. En cada uno de sus ayuntadores y agregativos estamentos. Así como en el impenetrable bloque concolega del conjunto.

Por su parte, el Ejecutivo y el Legislativo, cada uno dentro de sí, congregan y amontonan a los representantes absolutos en torno a sus propias prebendas ­personales, partidistas, estamentales...­ y a su propia autarquía, provengan ideológicamente antes de ser aristócratas de donde provengan... Frente al resto de la población: los desposeídos o desactivados por el régimen, el pueblo, inhabilitado por el Régimen para toda acción oficial válida. Ni pueden elegir los actos de sus representantes, a través por ejemplo del cumplimiento exigible de los programas electorales, ni son convocados periódicamente a referendos vinculantes.

La primera separación de poderes imprescindible para que exista una democracia real ha de ser aquélla que impida la apropiación completa del sufragio por el representante, lo que hoy le convierte en representante absoluto. El control del mandato electoral ha de permanecer a disposición de los mandantes (o electores), a fin de que el representante lo sea: representante relativo y supeditado al encargo real que le otorgan sus electores, a los que de esta forma sí representará verdaderamente.

Sin el contrapeso inicial ­-comunregido o democrático, precisamente-­ que desglose en dos las cualidades del voto e impida la fabricación en serie de comisionados independientes de sus electores, carecen de eficacia y de veracidad todas las relativizaciones que quieran diseñarse o prometerse...

Por más votaciones populares que un sistema autocrático tolere nominalmente, por más pretenciosas desagregaciones sobre el papel que se simulen, y hasta por más altisonantes instancias de control que se escenifiquen posteriormente ­a cargo ya de la propia clase rectora­... allí donde el elector quede desposeído de sus facultades desde el momento de emitir el sufragio, no se estará avanzado por el camino de la emancipación democrática.

Tan sólo se estará situando por encima de él otras nuevas autoridades independientes de la Sociedad real, meros epígonos de las anteriores absolutas. Y, como ellas, insumisas, inobedientes, autárquicas de hecho ante la población, y fácilmente compactables...

La inspección del poder no cabe que se realice desde el propio poder, salvo que quiera dotarse de simple cobertura formal a éste o generar nuevos acomodos para los amigos.

Pero ocurre que el ordenamiento español fuerza desde el inicio, más que la vinculación compactiva, la fusión literal de dos de los poderes en uno (el Legislativo y el Ejecutivo) para que posteriormente “ambos” instrumentalicen al tercero (el Judicial), el cual, por su parte, evidencia ser tan escasamente democrático que ni siquiera resulta estar demoelegido...

Las “señorías” parlamentarias lo son ante el pueblo, no ante las nomenclaturas de sus partidos, ni siquiera cuando su líder desempeña también el papel de presidente del Gobierno. En el Judicial, por su parte, ni tan sólo se guardan las apariencias internas: todos los oficiantes ­de la "justicia" aunque se engalanen con distintas togas, además de no venir electos por el pueblo, hasta provienen corporativamente de la misma profesión y lógicamente defienden sus provechos y acomodos estamentales.


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Queer: sexo, poder y autogobierno | Autor/a: Kalinda Marín

Hay un Michel Foucault que muchos han tratado de ocultar: el que no pertenece a la academia, el que escapa y desborda los estudios clásicos, post-estructuralistas o posmodernos que momifican autores y obras, el Foucault vivo que se encuentra entre las figuras transgresoras que cambiaron radicalmente nuestra manera de entender el género, la identidad, la sexualidad y la política cultural. Foucault y la teoría queer sobresale como una breve introducción a las fascinantes ideas de Foucault y al desarrollo de la cultura queer con sus propios puntos de vista explícitos sobre heteronormatividad, sadomasoquismo, travestismo, cambio de sexo, el final de los géneros, la liberación en oposición a la diferencia, las luchas posibles en el capitalismo tardío y el impacto del sida en las teorías y las prácticas de las políticas sexuales.

Una muestra del pensamiento y prácticas del precursor y más desconocido Foucault es esta entrevista de 1981, apenas tres años antes de su desaparición:

En sus obras, da a entender que la emancipación sexual es menos la revelación de las verdades profundas sobre uno mismo o su deseo que en un elemento en el proceso de delineación y construcción del deseo. ¿Qué consecuencias prácticas se derivan de esta precisión?

Lo que quería decir es que, a mi juicio, el movimiento homosexual tiene más falta de un arte de vivir que de una ciencia o un conocimiento científico (o pseudocientífico) de lo que es la sexualidad. La sexualidad forma parte de nuestro comportamiento, es un elemento más de nuestra libertad. La sexualidad es obra nuestra -es una creación personal y no la revelación de aspectos secretos de nuestro deseo-. A partir y por medio de nuestros deseos, podemos establecer nuevas modalidades de relaciones, nuevas modalidades amorosas y nuevas formas de creación. El sexo no es una fatalidad, no; es una posibilidad de vida creativa.

O sea, idéntica conclusión a la que llega cuando dice que deberíamos tratar de convertirnos en homosexuales y no limitarnos a reafirmar nuestra identidad homosexual.

Justamente. Hay que renunciar al descubrimiento de la propia homosexualidad.

¿Así como su posible sentido?

Exactamente. Debemos, más bien, crear una forma de vida homosexual. Un convertirnos en homosexuales.

¿Y se trata de un proceso abierto?

Desde luego. Si examinamos los distintos modos a través de los cuales los individuos
han experimentado su libertad sexual - el modo en que han delineado su estilo vital- o es forzoso concluir que la sexualidad, tal como la entendemos en la actualidad, se ha convertido en una de las fuentes más productivas tanto en la esfera social como en la vital. Personalmente, considero que hay que entender la sexualidad de otro modo. Es común pensar que la sexualidad subyace en el fondo de toda vida cultural creativa; pero es más bien un proceso inseparable de nuestra presente necesidad de crear, al hilo de nuestras opciones sexuales, una cultura vital.

Una de las consecuencias prácticas de este intento de revelación ha sido que el movimiento homosexual no ha superado la etapa de la reivindicación de los derechos políticos o de las libertades públicas relativas a la sexualidad,
es decir, la emancipación sexual se ha limitado a una mera demanda de tolerancia sexual.


Ciertamente, pero se trata de un aspecto que no podemos dejar de lado. De entrada es esencial que cualquier individuo cuente con la posibilidad y el derecho de elegir su sexualidad. Los derechos individuales relativos a la sexualidad tienen una gran importancia y más cuando en muchos lugares todavía son ignorados. En este momento, no podemos considerarlo como una cuestión resuelta. Desde principios de los años sesenta se ha producido indiscutiblemente un efectivo proceso de liberación, positivo tanto en el plano práctico como en el de las mentalidades, aunque la cuestión no está completamente estabilizada. Debemos ir más allá y uno de los factores de estabilización pasa por la creación de nuevas formas de vida, relaciones, tratos amistosos en la sociedad, en el arte y en la cultura, de nuevas formas que se establecerán a partir de nuestras opciones sexuales, éticas y políticas. No se trata sólo de defendernos, sino también de afirmarnos y no únicamente en lo concerniente a la identidad sino en lo que hace referencia a la capacidad creativa.

Muchas de las cosas que dice recuerdan los intentos del movimiento feminista por definir una cultura y un lenguaje propios.


Si, aunque no estoy seguro de que debamos crear una cultura "propia". Debemos crear una cultura, debemos llevar a efecto creaciones culturales, pero ahí nos topamos con la cuestión 000 de la identidad. Desconozco cómo debemos afrentar la realización de estas creaciones e igualmente las formas que adoptarán. Por poner un ejemplo, no me parece que la mejor forma de creación literaria que puede esperarse de los homosexuales sea la narrativa homosexual.

De hecho, jamás se nos hubiera ocurrido decirlo. Sería partir de un esencialismo que debemos justamente eludir.

Ciertamente. ¿Qué se entiende por "pintura homosexual"?. No obstante, no me cabe ninguna duda de que a partir de nuestras opciones sexuales, éticas podemos crear algo que en cierto modo tenga relación con la homosexualidad, que no debe ser la mera traducción de la homosexualidad en la esfera de la música, la pintura, etc. principalmente porque no creo que sea factible.

¿Qué opinión le merece la extraordinaria proliferación, en estos diez o quince últimos años, de las prácticas homosexuales masculinas, la sensualización de ciertas partes del cuerpo, hasta ahora ocultas o la aparición de nuevos deseos?. Estoy pensando, por supuesto, en los aspectos más llamativos de lo que conocemos como circuito del cine porno, las salas sadomasoquistas o el fist-fucking? ¿Se trata de una simple transposición, en otro ámbito, de la proliferación general de los discursos sexules desde el siglo XIX o más bien de un proceso distinto propio de este concreto contexto histórico?

Verdaderamente, de lo que nos interesa hablar más es de las innovaciones que llevan consigo estas prácticas. Consideramos la subcultura sadomasoquista, por usar una locución cara a nuestra amiga Gayle Rubin. No creo en absoluto que esa multiplicación de prácticas sexuales guarde ninguna relación con la actualización o la revelación de tendencias sadomasoquistas escondidas en el profundo de nuestro inconsciente. El sadomasoquismo es mucho más; es la creación efectiva de nuevas e imprevistas posibilidades de placer. La creencia de que el sadomasoquismo guarda relación con una violencia latente, que su práctica es un medio para liberar esa violencia, de dar rienda suelta a la agresividad es un punto menos que estúpida. Es bien sabido que no hay ninguna agresividad en las prácticas de los amantes sadomasoquistas ; inventan nuevas posibilidades de placer haciendo uso de ciertas partes inusitadas del cuerpo, erotizándolo. Se trata de una suerte de creación, de proyecto creativo, una de cuyas notas destacadas es lo que me permito denominar desexualización del placer. La creencia de que el placer físico procede simplemente del placer sexual y de que el placer sexual es la base de cualquier posible placer es de todo punto falsa. Las prácticas sadomasoquistas lo que prueban es que podemos procurarnos placer a partir de objetos extraños, haciendo uso de partes inusitadas de nuestro cuerpo, en circunstancias nada habituales, etc.

La identificación entre placer y sexo está pues superada.

Así es. La posibilidad de hacer uso de nuestro cuerpo como fuente de una pluralidad de placeres reviste una enorme importancia. Si nos atenemos a la construcción tradicional del placer, comprobamos que los placeres físicos o carnales tienen su origen siempre en la bebida, en la alimentación y en el sexo. A mi juicio, ahí quiebra nuestra inteligencia del cuerpo, de los placeres. Es desesperante, por ejemplo, que no consideremos el problema de las drogas más que desde el punto de vista de la libertad o de la prohibición. Las drogas deben convertirse en un elemento cultural.

¿Cómo fuente de placer?

Por supuesto, como fuente de placer. Debemos conocer las drogas, probar las drogas; producir buenas drogas, que induzcan placeres intensos. El puritanismo que reina en relación con las drogas - un puritanismo que obliga a estar a favor o en contra- es un craso error. Las drogas son parte integrante de nuestra cultura: igual que existe buena y mala música, hay buenas y malas drogas. E igual que sería estúpido decir que estamos contra la música, es estúpido decir que estamos contra las drogas.

No se trata sino de sondear el placer y todas sus posibilidades.

Exacto. El placer debe también formar parte de nuestra cultura. No está de más señalar que desde hace siglos, la mayoría de las personas - incluidos también médicos, psiquiatras y hasta los movimientos de liberación- vienen
hablando del deseo, nunca de placer. "Debemos liberar nuestro deseo", afirman. ¡No!. Debemos crear placeres nuevos: acaso surja entonces el deseo.

¿Qué significado puede tener que algunas identidades se constituyan con base en las nuevas prácticas sexuales como el sadomasoquismo?. Esas identidades estimulan la exploración de nuevas prácticas; preservan el derecho pleno del individuo a cultivar su identidad. ¿Pero no limitan también sus posibilidades?

Veamos. Si la identidad consiste en un juego, en un procedimiento para fomentar relaciones sociales y de placer sexual que determinen nuevos vínculos amistosos, entonces es útil. Ahora bien, si la identidad se convierte en el problema capital de la vida sexual, si la gente cree que ha de descubrir su propia identidad y que esta identidad ha de erigirse en norma, principio y pauta de existencia; si la pregunta que se formulan de continuo es: "¿Actúo de acuerdo con mi identidad?", entonces retrocederán a una especie de ética semejante a la de la virilidad heterosexual tradicional. Si hemos de pronunciarnos respecto a la cuestión de la identidad, hemos de partir de nuestra condición de seres únicos. Las relaciones que debemos trabar con nosotros mismos no son de identidad, sino más bien de diferenciación, creación e innovación. Es un fastidio ser siempre el mismo. No debemos descartar la identidad si a través de ella obtenemos placer, pero nunca debemos exigir esa identidad en norma ética universal.

Pero hasta ahora la identidad sexual ha sido sumamente útil en el plano político.

Si, útil en grado sumo, pero esa identidad nos constriñe y tengo para mí que nos asiste (que debe asistirnos) el derecho de ser libres.

Queremos que algunas de nuestras prácticas sexuales sean prácticas de resistencia, en el sentido político o social. ¿Cómo es posible esto, cuando el fomento del placer puede dar pie a ejercer un dominio? ¿Cómo estar seguros de que no se producirá una explotación de esos nuevos placeres - y pienso en el modo en como la publicidad hace uso del fomento del placer como instrumento de dominio social?

No podemos dar seguridad de que no habrá explotación. En realidad, es seguro que habrá algún tipo de explotación; las innovaciones, los avances y los progresos que se vayan alcanzando, en un momento u otro, serán utilizados en la dirección de la explotación. Es consustancial a la vida, a la lucha y a la historia humana: lo que no supone, a mi juicio, objeción seria a esos movimientos . Pero tiene toda la razón del mundo al señalar que debemos actuar con prudencia y plena conciencia del hecho de que hemos de seguir adelante, plantearse otras necesidades. El guetto sadomasoquista de San Francisco es un ejemplo acertado de una comunidad que desarrolla la experiencia del placer. Esta segregación, esta identificación, este proceso de marginación, etc. desencadenan también efectos de retorno. No me atrevería a emplear el término dialéctica pero no debe andar muy lejos.

Usted sostiene que el poder no es sólo una fuerza negativa sino también una fuerza productiva: que el poder siempre está presente, que donde hay poder hay resistencia, que la resistencia no se encuentra extramuros del poder. ¿Visto así, cómo no llegar a la conclusión de que estamos atrapados en esa relación, de que no tenemos escapatoria posible?

En realidad, no creo que la palabra atrapados sea la apropiada. Se trata de una lucha, pero mi propósito al hablar de relaciones de poder es decir que estamos, unos y otros, en una situación estratégica. En nuestra condición de homosexuales estamos enfrentados con el Estado y el Estado con nosotros. En relación con el Estado, nuestra lucha, desde luego, no es simétrica, la situación de poder es distinta, pero participamos en esa lucha. Basta que cualquiera de nosotros se eleve sobre los demás que esa situación se prolongue para dar pie a un modelo de conducta, para servir de pauta, positiva o negativa, a los demás. No estamos atrapados, ni mucho menos. Ahora bien, siempre estamos inmersos en situaciones de esa índole, lo que significa que tenemos siempre la posibilidad de cambiar la situación, que se nos ofrece siempre tal posibilidad. No podemos mantenernos extramuros, ajenos a cualquier relación de poder. Podemos alterar siempre este estado de cosas. No ha sido mi intención decir que estamos atrapados, sino por el contrario que somos libres. En una palabra, que siempre nos queda la posibilidad de cambiar las cosas.

¿La resistencia procederá de ese tipo de dinámica?

Sí. Dése cuenta de que si no hubiese resistencia, no habría relaciones de poder, porque entonces todo se limitaría a una mera cuestión de obediencia. Desde que el individuo no puede actuar libremente, se ve forzado a utilizar las relaciones de poder. La resistencia surge en primer lugar; sus efectos fuerzan cambios en las relaciones de poder. A mi juicio, el término "resistencia" supera a los demás, es la piedra angular de este proceso.
Sí, así veo las cosas. Limitarse a decir no es una manera mínima de
resistencia. No obstante, en ciertos estadios, es de suma importancia. Hay que negarse y hacer de esa negativa una forma de resistencia determinante.


Foucault y la teoría queer

Asunto que suscita la cuestión de determinar de que modo y hasta que punto un individuo - o una individualidad- sujeto a dominio puede articular un discurso propio. En el análisis tradicional del poder, el elemento omnipresente a partir del cual se realiza el análisis es el discurso dominante: el resto , las reacciones al mismo, en su seno, anteriores, no son sino elementos secundarios. Sin embargo, si por "resistencia" en el interior de las relaciones de poder entendemos algo más que una mera negación sería lícito afirmar que algunas prácticas- el sadomasoquismo lésbico, sin ir más lejos- no son mas que el modo en que unos sujetos sometidos articulan un lenguaje propio?

La resistencia es un elemento de la relación estratégica en que consiste el poder. La resistencia en efecto parte de la situación con la que se enfrenta. En el movimiento homosexual, la noción médica de la homosexualidad ha constituido un instrumento de enorme importancia para combatir la opresión de que era objeto la homosexualidad a finales del siglo XIX y principios del XX. Tal proceso de medicalización, que era un medio de opresión, fue también un elemento de resistencia porque podían argumentar: "Si no somos más que enfermos ¿a qué vuestro desprecio y vuestras condenas?", etc. Desde luego, ese discurso se nos antoja hoy sumamente ingenuo, pero en ese momento tuvo una enorme importancia.
En cuanto a las lesbianas, el hecho de que las mujeres, según creo, hayan permanecido durante siglos aisladas socialmente, truncadas vitalmente, marginadas de múltiples formas, les ha proporcionado una posibilidad real de constituir un medio social, de establecer un tipo específico de relación social, al margen del mundo masculino. El libro de Lilian Faderman "Surpassing The Love of Men" es, a este propósito, extremadamente interesante. Plantea la cuestión de determinar el tipo de experiencia emocional, de relaciones que podían verificarse en un ámbito en el que las mujeres carecían de poder social, legal o político y termina afirmando que las mujeres han aprovechado ese aislamiento y esa ausencia de poder.

Si la resistencia es el proceso para liberarse de las prácticas discursivas,
podría decirse que el sadomasoquismo lésbico es una de las prácticas que, prima facie, con mayor legitimidad pueden calificarse de prácticas de resistencia. ¿Hasta que punto esas prácticas y esas identidades pueden ser consideradas como una réplica del discurso dominante?


Lo más interesante del sadomasoquismo lésbico es que ha conseguido
desprenderse de algunos estereotipos femeninos presentes en el movimiento de lesbianas- una estrategia que las lesbianas elaboraron en tiempos pasados. Estrategia que se basaba en la opresión de que eran objeto las lesbianas y que el movimiento empleaba para combatir esa opresión. En la actualidad, esos elementos están trasnochados. El sadomasoquismo lésbico trata de desprenderse de todos los caducos estereotipos de la feminidad, de las actitudes de rechazo a los varones, etc.

¿En su opinión, que pueden revelarnos sobre el poder - y además sobre el placer las prácticas sadomasoquistas cuya esencia es la erotización expresa del poder?

El sadomasoquismo, como bien dice, es la erotización del poder, la erotización de las relaciones estratégicas. Lo más chocante del sadomasoquismo son sus abismales diferencias con el poder social. El poder se caracteriza porque constituye una relación estrategica que reside en las instituciones. La movilidad, dentro de las relaciones de poder, es sumamente reducida; ciertos bastiones son de todo punto inexpugnables porque se han institucionalizado, porque tienen un influjo perceptible en los tribunales, en la legislación. Las relaciones estratégicas interindividuales se caracterizan por su extrema rigidez.
El sadomasoquismo es, a este propósito, sumamente interesante ya que pese a tratarse de una relación estratégica se caracteriza por su flexibilidad. Hay claro está, dos papeles pero nadie ignora que esos papeles pueden intercambiarse. En ocasiones, al comienzo del juego uno es el amo y otro es el esclavo y al final el que era esclavo pasa a ser el amo. O incluso cuando los papeles son permanentes, los actores saben perfectamente que se trata de un juego, ya se cumplan las normas, ya exista un acuerdo, tácito o expreso, por el que se establecen ciertos límites. Este juego de estrategias reviste un enorme interés como fuente de placer físico. Pero no me atrevería a decir que se trata de una repetición, en la esfera de la relación erótica, de la estructura de poder. Es una representación de las estructuras de poder a través de un juego de estrategias capaz de proporcionar un placer sexual o físico.

¿Cuáles son las diferencias entre ese juego de estrategias en la sexualidad y en las relaciones de poder?

La práctica del sadomasoquismo termina por introducir un placer, que a su vez hace nacer una identidad, razón por la cual el sadomasoquismo es una auténtica subcultura; es un proceso inventivo. El sadomasoquismo consiste en la utilización de una relación estratégica como fuente de placer (de placer físico), hecho este, el de hacer uso de las relaciones estratégicas para proporcionar placer, que se ha producido en otras ocasiones. Ya en la Edad Media, la costumbre del amor cortesano, con el trovador, el cortejo entre la dama y el galán etc., era también un juego de estrategias. Tipo de juego que puede advertirse actualmente entre los jóvenes que frecuentan las salas de baile los sábados por la noche; incorporan relaciones estratégicas. El interés radica en que la esfera heterosexual, las relaciones estratégicas preceden al sexo; se justifican para llegar al sexo. En el sadomasoquismo, por el contrario, las relaciones estratégicas son parte integrante del sexo, un convenio de placer en el marco de una situación específica.
En el caso, las relaciones estratégicas son relaciones nítidamente sociales que afectan al individuo en tanto que miembro de la sociedad; mientras que en el otro lo que está en cuestión es el cuerpo. El interés radica precisamente en esa transposición de las relaciones estratégicas que pasan del ritual corporal al plano sexual.

En una entrevista concedida por usted hace uno o dos años a la revista "Gai Pied" afirmaba que lo que más perturba de las relaciones homosexuales no es tanto el acto sexual como la posibilidad de que se desarrollen relaciones afectivas que no se amolden a los esquemas normativos; esto es, vínculos y tratos amistosos desconocidos hasta ahora. ¿Cree usted que la sociedad teme las virtualidades ignoradas de las relaciones homosexuales o que acaso estas son vistas como una amenaza directa para las instituciones sociales?

Actualmente, la cuestión de la amistad acapara toda mi atención. Desde la antigüedad, la amistad ha constituido una relación fundamental; una relación social en cuyo ámbito los individuos contaban con cierto margen de libertad, con cierta capacidad de elección (limitada, sin duda) que les permitía experimentar relaciones afectivas sumamente intensas. La amistad tenía también implicaciones económicas y sociales - la persona estaba obligada a socorrer a los amigos, etc. En los siglos XVI y XVII va desapareciendo este tipo de amistad, al menos en la sociedad masculina, y va convirtiéndose en algo distinto. Desde el siglo XVI, encontramos escritos en los que se critica expresamente la amistad, tenida como un foco de peligros.
El ejército, la burocracia, la administración, las universidades, las escuelas, etc. -en el sentido que tienen estos términos en la actualidad- encuentran un obstáculo en amistades tan intensas. En todas estas instituciones, se advierte una considerable actividad para disminuir o debilitar esas relaciones afectivas, señaladamente, en las escuelas. Uno de los problemas más acuciantes que se planteaban, a la hora de abrir nuevas escuelas, a las que debían acudir centenares de niños, era el de impedir no sólo que tuvieran relaciones físicas, sino incluso que trabaran amistad. A este fin, sería sumamente interesante analizar la estrategia desplegada por los jesuitas en sus establecimientos, los cuales, tras comprobar la imposibilidad de anular la amistad, trataron de controlar simultáneamente las distintas funciones que tenían el sexo, el amor, la amistad, a fin de limitar sus efectos. Una vez estudiada la historia de la sexualidad, deberíamos intentar explicar la historia de la amistad o de las amistades, en plural, una historia que se revelaría sumamente interesante.
Una de las hipótesis- cuya comprobación no presentaría si se intentara, ninguna dificultad- es que la homosexualidad (es decir, las relaciones sexuales entre dos varones) se tornó problemática a partir del siglo XVIII: entra en conflicto con la policía, con las leyes. Y la razón de este conflicto social estriba en que la amistad, en esta época desapareció. Mientras la amistad fue algo valioso, mientras fue aceptada socialmente, era irrelevante que los hombres mantuvieran relaciones sexuales entre sí. No intento decir que no existieran, sino simplemente que carecía de importancia. Puesto que no tenía ninguna implicación social, era socialmente aceptada. Que se entregasen el uno al otro o que se besaran resultaba irrelevante, completamente irrelevante. Una vez que la amistad desaparece como relación culturalmente aceptada, surge la cuestión: ¿Pero que hacen los hombres juntos? y aparece el problema. En la actualidad dos hombres que practiquen el coito o mantengan relaciones sexuales es sentido como un problema. Creo que al decir que la desaparición de la amistad como relación social y el que la homosexualidad se presente como un problema social, político o médico, forma parte del mismo proceso.

Si bien es cierto que lo importante hoy es explorar las nuevas posibilidades de la amistad, no podemos pasar por alto que todas las instituciones sociales están concebidas para fomentar las relaciones y las estructuras heterosexuales, en detrimento de las homosexuales. ¿Nuestra actuación debe tender a establecer nuevas relaciones sociales, nuevos valores, nuevas estructuras familiares, no?. Todas las estructuras y las instituciones propias de la monogamia y la familia de cuño tradicional están negadas a los homosexuales. ¿Qué clase de instituciones debemos empezar a establecer no sólo como defensa sino también para crear nuevas formas sociales que supongan una alternativa efectiva?

¿Qué instituciones? Me pone en un aprieto. Desde luego, considero que sería completamente contraproducente reproducir en este ámbito y en esta clase de amistad el modelo familiar o de las instituciones propias de la familia. Podemos apreciar no obstante que cierto tipo de relaciones que no cuentan con ningún amparo son a menudo y al mismo tiempo más ricas, más interesantes y mas creativas que las relaciones sociales propias de la familia. Naturalmente también son mucho más frágiles y vulnerables. Se trata de una cuestión capital, pero a la que no puedo responder satisfactoriamente. Responder a esa pregunta es cuestión de todos.

¿Hasta qué punto el proyecto de liberación homosexual debe ser un proyecto que, lejos de limitarse a señalar un itinerario, se proponga abrir nuevas vías de desarrollo?. Dicho de otro modo ¿su concepción de la estrategia sexual sustituye los programas por la invitación a experimentar nuevos tipos de relaciones?

Una de las mayores enseñanzas recibidas desde la última guerra mundial ha sido el rotundo fracaso de todos los programas sociales y políticos. Hemos comprobado hasta el cansancio que nada sucede como predicen los programas políticos y que éstos siempre o casi siempre han conducido a abusos a al dominio de un grupo, bien sea de técnicos, burócratas o de otro tipo. A mi juicio, uno de los logros más importantes de los años sesenta y setenta es que ciertos modelos institucionales han sido experimentados sin atenerse a programas, lo que no significa que se hiciese a ciegas o sin la colaboración del pensamiento. En Francia, por ejemplo, se ha criticado duramente en estos últimos años que los diferentes movimiento políticos en pro de la libertad sexual, las prisiones, la naturaleza, etc., careciesen de programa. Por mi parte, creo que la ausencia de programa, que no hay que identificar con la ausencia de reflexión sobre los acontecimientos o con una inquietud que no tiene posibilidades, puede resultar enormemente provechosa, novedosa y creativa.
Desde el siglo XIX, las instituciones políticas más relevantes y los grandes partidos políticos se han ido apropiando del proceso político; es decir, han tratado de dar a la creación política la forma de programa para apropiarse mejor de ella. Hay que mantener los logros de los años sesenta y de principios de los setenta. En concreto, hay que mantener, con independencia de los partidos políticos y de los programas al uso, una forma de innovación política . Nadie puede negar que desde los años sesenta la vida cotidiana de la gente ha cambiado y mi propia vida es prueba de ello. Cambio que, obviamente, no se ha debido a los partidos políticos, sino a otro gran número de movimientos. Estos movimientos sociales han cambiado efectivamente nuestra vida, nuestra mentalidad y nuestras actitudes, así como la mentalidad y las actitudes de personas sin relación o ajenas a esos movimientos, lo cual es algo sumamente importante y positivo. Insisto, no son las trasnochadas organizaciones políticas de cuño tradicional las que han dado pie a esta revisión.

Traducción del inglés de Luis Cayo Pérez Bueno.

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